Nacional

Genocidio envuelto en reinas y platos típicos

La otra cara del 12 de octubre: las matanzas colectivas no prescriben, sostiene historiador. El mero hecho de plantear esta causa implica echar por tierra las tesis del “descubrimiento” y del “encuentro de dos culturas”, elaboradas respectivamente por los españoles y por los criollos independentistas. El año pasado, el Ministerio de Educación celebró “el Día de la Hispanidad con una feria de platos típicos. Este año ya se escogió la Reina de la Hispanidad, y se considera efeméride la llegada de Colón

Edwin Sánchez

El genocidio europeo contra las poblaciones originarias de América bien amerita la instalación de una Corte Internacional de Justicia para hacer un juicio histórico a quienes se quedaron con los recursos, propiedades y riquezas del continente.
En ese orden, el historiador Aldo Díaz Lacayo dijo, a propósito del 12 de octubre, que el genocidio no prescribe, sin embargo, lamentó que los descendientes de estos grandes pueblos, algunos de ellos en el poder --en alusión al presidente boliviano Evo Morales-- no saben cómo presentar estas demandas.
“La misma población originaria, que por fin ha alcanzado la categoría de ciudadanía, y en algunos casos se ha hecho poder, no sabe cómo presentar el reclamo. Está consciente de que el genocidio no prescribe, pero no sabe cómo encausarlo”, estimó el ex diplomático.
El historiador cuestiona todo acto celebratorio, y en vez de los festejos, subraya: “El genocidio europeo sobre la población originaria conlleva los daños invaluables sobre la cultura milenaria de estos pueblos, el despojo de sus propiedades y el saqueo de sus recursos por trescientos años, por lo menos.
“¿Habrá una corte internacional que admita este juicio histórico?”
Mined sigue celebrando conquista
Sin embargo, el año pasado, el Ministerio de Educación “celebró el Día de la Hispanidad y el 514 aniversario del descubrimiento de América, con una feria de platos típicos y actividades culturales en la Catedral Metropolitana”, según rezaba una nota informativa.
Este año, con el nuevo gobierno del FSLN, no cambia mucho el escenario festivo: el Mined dedicó los primeros cinco días de octubre para elegir, en las escuelas, a la Reina de la Hispanidad, y continúa considerando el arribo de Cristóbal Colón como una de las principales efemérides del año escolar.
Díaz Lacayo señala que cuando la Corona Española se percata de que Colón se había topado, literalmente, con un continente que nada tenía que ver con las imaginadas Indias Occidentales, empieza la triste historia de América, aunque todavía no con este nombre.
Esa “larga historia” empieza con “el genocidio contra la población originaria, continúa con el aniquilamiento de su cultura y el despojo de sus propiedades, para desembocar en el saqueo despiadado de sus recursos. Una historia que sólo concluye a medias con la independencia”, precisa.
Atrocidades
Para la población originaria, el hecho de este tropezón y la historia subsiguiente siempre fue considerado como una invasión, atroz, despiadada, inhumana y a la cual se resistieron, a pesar del genocidio, indicó.
Pero a pesar de la resistencia, señala el historiador, nunca lograron que su lucha heroica transcurriera al mundo civilizado. Un genocidio a la vista de todos, pero por todos ignorado.
Con todo el poderío de la conquista y colonización posterior, la población no fue liquidada, pero además, no le puso fin a su reclamo ético, que se volvió centenario, expresó.
Negado por el Papa
A juicio del ex diplomático, la invasión española perduró en el inconsciente colectivo de todas las etnias del continente. Y ahora, quinientos años después, este reclamo ético empieza a trascender al mundo civilizado, que no encuentra todavía la forma de asumirlo, a pesar de que todavía hay voces de destacados personajes que lo niegan, como el Papa actual, Joseph Ratzinger.
En cuanto al juicio histórico, Díaz Lacayo precisa: “El mero hecho de plantear esta causa implica echar por tierra las tesis del ‘descubrimiento’ y del ‘encuentro de dos culturas’ , elaboradas respectivamente por los españoles y por los criollos independentistas”.
Espejitos convertidos en efemérides
De acuerdo con el autor de Presidentes de Nicaragua y de El Congreso Anfictiónico, entre otras obras, las propuestas de estos apologistas de la conquista pertenecen a “elaboraciones culturales que vinieron para encubrir el genocidio desde diferentes ópticas: una como dádiva, y, además, en nombre de Dios; y la otra como reconocimiento a esta generosidad, expresada en la religión y en la lengua”.
Estas dos elaboraciones también explican los eufemismos del Día de la Hispanidad de los españoles y del Día de la Raza de los criollos, sostiene. Ambos, imponiendo la fecha del doce de octubre como “Día Nacional”, en España y en América.
Esto, consideró, es una vergüenza, no sólo para la población originaria, sino para la inmensa mayoría de los mestizos, la nueva raza de América, como lo asumió Bolívar.
EL Libertador, según Díaz Lacayo, tuvo la clara visión de asumir al mestizo resultante como una etnia propia, distinta de la europea y de la originaria. Un concepto que, desde luego, aún no logra prender culturalmente, pero que ya es parte del inconsciente colectivo latinoamericano.