Nacional

Ortega y Zelaya muy eufóricos en Ocotal

* “Se equivocaron los adversarios”, expresa el Presidente de Honduras * ¿Quiénes son los adversarios?, y contesta que son los explotadores, los conservadores, los serviles * Saca los llamó felicitándoles, y Ortega ratifica acuerdo del Golfo y anuncia visita a Honduras

Esteban Solís

OCOTAL
Los presidentes de Nicaragua Daniel Ortega y de Honduras Manuel Zelaya, enviaron ayer desde este municipio del norte del país un mensaje de unidad a los pueblos centroamericanos, a "propios y extraños" y al mundo, tras conocerse el fallo del Tribunal de La Haya sobre el diferendo limítrofe en el Mar Caribe.
Sin hacer referencias expresas al fallo del máximo tribunal, los mandatarios se limitaron a calificar el hecho como histórico, y hablaron de que deben desaparecer las fronteras para enfrentar juntos los problemas del hambre, de la pobreza y del desempleo.
Zelaya hizo una advertencia que pareció disfrutar: "Se equivocaron nuestros adversarios, el fallo de La Haya ha unido a Centroamérica".
¿Quiénes son esos adversarios?, le preguntamos al mandatario hondureño al pie del helicóptero en que se desplazaba, y nos dijo: "Son los que siempre han explotado a nuestros pueblos, los que siempre quieren que nos mantengamos ignorantes, analfabetas, olvidados".
Dijo que son los mismos que no quieren dar libertad a los pueblos. "Todo el que se oponga al desarrollo de Centroamérica está incluido en esa categoría", dijo Zelaya, para quien las fronteras en un futuro van a ser solamente un símbolo.
En ese sentido, dijo que los dos países van a desarrollar de manera conjunta, a través de un proyecto denominado "Corazón" la zona de la Moskitia, con proyectos ecológicos y ambientales, e incluso las zonas de producción energética.
Los conservadores y los serviles
"Los que se opongan a esta unidad esos son los adversarios, los conservadores y los serviles", dijo Zelaya.
Recordó que a lo largo de la historia, los centroamericanos han sido víctimas de la desigualdad, de las terribles contradicciones y de grupos que pelean por intereses particulares, de intervenciones y guerras, muchas veces importadas.
"Hoy nos abrazamos para enfrentar luchas conjuntas todos los presidentes centroamericanos, para hacer más grandes nuestras fronteras y enfrentar de manera conjunta los problemas que nos aquejan", dijo Zelaya.
Ortega: Recibimos fallos sin confrontaciones
Por su parte, el presidente Ortega destacó que por primera vez en la historia de la región, dos jefes de Estado junto a dos pueblos, recibían un fallo de La Haya sin ese espíritu de confrontación.
En ese contexto recordó que el evento de ayer no fue improvisado, porque ya lo había convenido con su colega Zelaya, de que cualquiera que fuese el fallo del máximo tribunal de justicia, ambos iban a reunirse para
reafirmar los lazos de unidad.
Incluso, dijo que la juventud de ambos países debe seguir ese ejemplo de hermandad y no de confrontación, de odio y guerra. Dijo que la firma de los Acuerdos de Paz de Esquipulas, que en agosto pasado cumplieron 20 años, es después de la batalla de San Jacinto, el paso más grande que han dado los centroamericanos hacia la unidad.
Ortega señaló que las fronteras han sido trazadas artificialmente porque no responden a un mandato de Dios ni a la voluntad de los pueblos originarios sino a la voluntad de los conquistadores que fueron imponiendo estas fronteras.
Alaba también a Saca
"Nos sentimos orgullosos de participar en esta nueva etapa de la historia de los pueblos centroamericanos, porque el cinco de octubre con el presidente de El Salvador, Elías Saca, y el presidente Zelaya, suscribimos un acuerdo para desarrollar juntos el Golfo de Fonseca, fue una actitud valiente de los mandatarios Saca y Zelaya", comentó.
Dijo que fue una actitud valiente porque tomaron la decisión con Nicaragua, y no es fácil porque hay otros intereses que prefieren vernos divididos, confrontados y separados "para explotarnos mejor, para comernos mejor", como le diría el Lobo a la caperucita.
Sin embargo, dijimos: "Nos vamos a unir sin necesidad de ir a La Haya, es una locura ir a La Haya". Dijo que tras el fallo de la Corte, el presidente Saca se comunicó con ambos para felicitarlos por la actitud asumida.
El presidente dijo que el acuerdo tripartito sobre el Golfo de Fonseca tendrá apoyo de los respectivos estados firmantes y cooperación internacional.
Ortega aceptó ayer mismo una invitación de su colega Zelaya para visitar Honduras, y ha anunciado que estará en ese país dentro de dos semanas, acompañado de una numerosa delegación que incluirá al presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep.
"Tenemos que desarrollar y trabajar juntos el tema de la energía, y cuando dos países se juntan es mucho más fácil conseguir recursos, y si somos tres es mucho más fácil, por eso tenemos que unirnos", dijo Ortega.
La nota fea del evento
Ortega malogró un evento que cerraba con éxito cuando abordó un tema estrictamente doméstico que lo llevó a regañar al alcalde de Ocotal, Marciano Berríos.
El problema tiene que ver con la negativa de un grupo de vendedoras del antiguo mercado que se rehúsan a ubicarse en el nuevo local. Ortega le recordó a Berríos que desde la campaña de noviembre pasado viene oyendo sobre ese problema y no se resuelve.
Tuvo que pedir disculpas a Zelaya porque se dio cuenta de que estaba abordando un problema que no calzaba en el acto. "Yo le pido a Marcial que escuche la voz del pueblo, que el pueblo manda, que Dios a través del voto del pueblo es el que quita y pone gobiernos, es el que quita y pone alcaldes".
"¡Marcial, por amor a Dios, resolvé ese problema!", le dijo Ortega al inhibido edil que se vio comprometido ante la intervención de Ortega que lo regañaba frente al presidente Zelaya.