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Ortega escuchó fallo CIJ en su residencia


El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, escuchó hoy el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, en el litigio con Honduras, en su residencia, con su familia y asesores, como "ciudadano centroamericano".
La primera dama nicaragüense y portavoz del gobierno, Rosario Murillo, dijo a una radio local que Ortega estaba en su vivienda, donde también se ubica la Casa de Gobierno y la Secretaría General del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), siguiendo la lectura de la sentencia a través de la televisión.
Junto al líder sandinista, además de sus familiares, se encontraba Miguel D'Escoto, canciller durante el primer gobierno sandinista (1979-1990) y principal asesor en asuntos limítrofes y de relaciones internacionales del presidente Ortega, anotó Murillo.
Desde esa oficina, ubicada en Managua, estaban en comunicación con el equipo jurídico nicaragüense en La Haya, encabezado por el embajador Carlos José Argüello Gómez, indicó.
"Estábamos, sobre todo, pensando que estamos viviendo nuevos tiempos" en Centroamérica, señaló la portavoz sandinista.
Consultada sobre si había tensión o nerviosismo antes de conocer esa sentencia de la CIJ, Murillo dijo: "Totalmente no, acordémonos que nos habíamos comprometido a recibir este fallo como ciudadanos de Centroamérica".
Agregó que como "ciudadanos de Centroamérica" tienen la voluntad de trascender más allá de los límites que imponen las fronteras y de avanzar "hacia un mundo donde las fronteras no nos dividan".
Un día histórico
Murillo destacó que hoy es un "día histórico" porque tanto Ortega como Manuel Zelaya, presidente de Honduras, han decidido "avanzar para resolver conflictos, no para crear conflictos".
Por su lado, el jefe del Ejército nicaragüense, el general Omar Halleslevens, que junto a Murillo y una comitiva acompañó a Ortega al encuentro con Zelaya, en el municipio nicaragüense de Ocotal, hizo votos para que "prive la hermandad que pide Centroamérica".
La CIJ otorgó hoy a Honduras la soberanía de cuatro islas en el mar Caribe sobre las que mantenía un litigio con Nicaragua, pero rechazó su reclamación de que la frontera marítima entre los dos países está en el paralelo 15 y trazó una nueva línea divisoria.
En una decisión que da parcialmente la razón tanto a Honduras como a Nicaragua, que reclamaba hasta el paralelo 17, la Corte establece que la nueva frontera siga una línea bisectriz entre las costas de los dos países y respete las aguas de las islas bajo soberanía hondureña: Bobel, Savanna, Port Royal y Sur.
La nueva línea marítima fronteriza entre los dos países comienza en las coordenadas 15º00'52'' norte y 83º05'58'' oeste, a tres millas mar adentro a partir de la desembocadura del río Coco.