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Detienen a sacerdote ebrio en Costa Rica


La Policía de Tránsito detuvo el jueves, en estado de ebriedad, al sacerdote católico Carlos Humberto Abarca, luego de que chocara el vehículo que conducía contra otro auto en las cercanías de la estatua de León Cortés, en La Sabana este.
Según confirmó Germán Marín, director de Tránsito, el cura tenía 2.52 miligramos de alcohol por litro de sangre, muy por encima del máximo de 0.99 miligramos de alcohol que se permite para conducir.
El religioso viajaba acompañado de una mujer no identificada.
Aparentemente, Abarca conducía en forma errática por San José, y, por eso, un taxista reportó el hecho a la Central de Comunicaciones del Tránsito.
Ese mismo taxista siguió al sacerdote hasta que este último golpeó la parte trasera de un vehículo Subaru, placas 293036, que conducía una mujer.
Germán Marín confirmó que a Abarca se le impuso una multa de ¢26,000 por conducir en estado de ebriedad, y, además, se retuvo su licencia de conducir. Ahora corresponderá a los Tribunales de Tránsito determinar si le devuelven la licencia tras el pago de la multa o lo inhabilitan para conducir durante un período que va de seis meses a un año.
El vehículo no fue detenido porque el sacerdote pagó un servicio de grúa para evitar que se lo llevaran a los patios del Tránsito.
Ayer, en un comunicado de prensa, el Arzobispo de San José, monseñor Hugo Barrantes, dijo que ya ordenó “una investigación disciplinaria en el ámbito eclesiástico, a efecto de esclarecer los hechos y proceder como corresponda”.
Mientras tanto, monseñor Barrantes le pidió al sacerdote Carlos Humberto Abarca que se aparte “de sus funciones pastorales (...) y le he solicitado iniciar un diálogo con este servidor”.

vloaiza@nacion.com
Tomado de La Nación