Nacional

“La vida también hay que reconstruirla”

* Cerca de millón y medio de dólares para 21 comunidades

Edwin Sánchez

A la par de elaborar un proyecto de casi un millón y medio de dólares dirigido a 21 comunidades devastadas por el huracán Félix, varias organizaciones evangélicas, en una carta pastoral, exhortaron que participarán en la reconstrucción de la vida y el entorno ecológico destruido por el fenómeno natural el 4 de septiembre.
Las tareas inmediatas y futuras tienen que ver con organizar la esperanza y la reconstrucción social humana y creacional de forma participativa, señala el primer documento que sale a luz pública al cumplirse un mes de la tragedia.
“No hay que esperar pasivamente; hay que levantarnos en nombre del Dios de la vida para reconstruir con un esfuerzo ecuménico, juntándonos en una unidad cristiana y humana para mitigar el dolor y la muerte que se manifiesta de muchas maneras en estos momentos”, precisa la carta.
El manifiesto fue firmado por la organización “Acción Conjunta de las Iglesias”, ACT, que la integran la iglesia Luterana; Acción Médica Cristiana ACM; Consejo de Iglesias Evangélicas Pro Alianza Denominacional, Cepad y el Centro Intereclesial de Estudios Teológicos y Sociales, Cieets. Además, expone la posición de organizaciones y agencias de Nicaragua, Estados Unidos y Europa.

Apoyo a agricultores
Asimismo, el jefe de relaciones públicas del Cepad, licenciado Trinidad Vásquez, informó que Acción Conjunta de las Iglesias, ACT Nicaragua, trabaja en la elaboración de un proyecto de un millón 367 mil dólares para ayudar a la rehabilitación de 21 comunidades en dos etapas.
La primera etapa consiste en atender la crisis alimentaria y médica, y la segunda comprende la rehabilitación de sus techos y suministro de semillas y herramientas agrícolas para las tareas productivas, porque perdieron todas sus cosechas.
La carta pastoral subraya también que “en estos momentos de dolor queremos recordar el Salmo 46 “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida y se traspasen los montes al corazón del Mar”. Dios está con nosotros y nosotras animándonos para reconstruir la vida y la esperanza después de esta dolorosa tragedia”.
También “estamos comprometidos desde nuestra fe a vivirla en acción y en obras de solidaridad y esperanza, buscando alternativas dignas inmediatas para salir de la situación de emergencia que viven las comunidades y pueblos”.

Hombro con hombro
En ese orden, destacan la importante participación de todos los sectores de la sociedad, desde agricultores que sueñan rehabilitar y trabajar su propia tierra, pescadores, mujeres, ancianos, jóvenes y niños y niñas interesados en la preservación del medio ambiente.
La Acción Conjunta de las Iglesias, precisa la carta, desarrolla diferentes proyectos de emergencia y reconstrucción. Estaremos junto a ustedes en los procesos de reconstrucción y de alternativas dignas para transformar toda esta situación de dolor en una de plenitud humana en la reconstrucción de la vida y de la esperanza.