Nacional

Reo de corrupción en acto mundial de la Justicia

* “Acto de cortesía”, dice Carlos Guerra, de la Corte Centroamericana * “Cuestión protocolaria”, expresa el magistrado Rafael Solís * Los auspiciantes internacionales prefirieron guardar silencio

Eloisa Ibarra

El ex presidente y reo Arnoldo Alemán, condenado a 20 años de prisión por lavado de dinero y otros delitos en perjuicio del Estado, estuvo en primera fila frente a los principales invitados al “Primer Encuentro de Cortes Internacionales y Regionales de Justicia del Mundo”, cuyo objetivo es dar a conocer al mundo la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ).
La presencia de Alemán, quien llegó acompañado de la ex magistrada de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Josefina Ramos, causó sorpresa a muchos de los invitados, en su mayoría abogados, que no se atrevieron a externar sus opiniones con sus nombres y apellidos.
Sobre Alemán pende, además, un juicio en Panamá por blanqueo de más de 52 millones de dólares salidos de las arcas del Estado de Nicaragua, y en el que las autoridades del país canalero no han podido avanzar debido a que la Corte Suprema de Justicia no ha notificado el llamado a juicio.
Alemán fue ubicado en primera fila, donde invitados especiales: diplomáticos y representantes de los organismos internacionales que han señalado la fragilidad y corrupción en el Poder Judicial, se vieron precisados a saludarlo al pasar por su silla.
La tranquilidad con que Alemán llegó al evento se vio interrumpida cuando le preguntamos: ¿Usted es el único reo que se da el lujo de asistir a un encuentro de Cortes Mundiales? “Gracias por el calificativo” --Usted sigue siendo un reo, aunque tenga Nicaragua por cárcel. “No, no, no te preocupés, mi amor, que se te termine el odio”, dijo en un breve diálogo con EL NUEVO DIARIO, mientras se dirigía al salón principal del encuentro.
Alexandra Cas Granje, Directora de Cooperación para América Latina de la Unión Europea, declinó hacer comentarios sobre la presencia de Alemán, pues aunque ese organismo patrocinó el encuentro, dijo desconocer absolutamente la situación. “No estoy enterada de ese tema y no puedo opinar porque no lo conozco”.

“Acto de cortesía”
El magistrado de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), el nicaragüense Carlos Guerra, explicó que se trató de un acto de cortesía en su calidad de ex Presidente de la República.
“Fue un acto de cortesía, nadie se fijó en esas situaciones”, justificó Guerra cuando le preguntamos si no era una bofetada a los invitados de las Cortes de todo el mundo, donde se analizará el cumplimiento de las sentencias, tanto nacionales, como internacionales, para el fortalecimiento del Estado de derecho nacional e internacionalmente.

Cuestión protocolaria
Por su parte, el vicepresidente de la CSJ, Rafael Solís, consideró la invitación como una cuestión protocolaria a la que no debe dársele más importancia. Él no puede andar en actividades políticas, pero esto es académico.
“No voy a opinar sobre eso, vos siempre le das más importancia a las cosas, respeto la decisión de la CCJ y también la de él por haber venido. No es una bofetada a la justicia, no le des más connotación de la que tiene”, indicó Solís.

Tribunal puede modificar sentencia
Según Solís, quizás los magistrados de la Corte Centroamericana de Justicia al invitarlo, tomaron en cuenta la Reforma al Código Penal que modifica el delito de lavado de dinero. “Tal vez tomaron en cuenta que ya avanza en su condena”.
Sin embargo, el magistrado Solís reconoció que Alemán fue condenado por otros delitos como peculado y malversación de caudales públicos, y que la condena inicial puede ser modificada.
“Sé que se puede modificar la condena y puede ser que quede por esos delitos, pero será el próximo año que nosotros fallemos el caso”, adelantó Solís.
Aunque la Ley 285, bajo la cual Alemán fue condenado a 20 años de prisión por lavado de dinero, establece que los reos procesados por la comisión de los delitos contemplados en la presente ley, no serán excarcelados por ningún motivo bajo fianza, y no gozarán de los beneficios de la condena condicional, de la libertad condicional ni el indulto o amnistía, el Poder Judicial lo benefició con el Régimen de Convivencia Familiar.
En 2005, un diagnosticó del Instituto de Medicina Legal, diciendo que Alemán padece diez enfermedades que ponen en grave peligro su vida, sirvió de base para abrirle la puerta a la libertad de la cual hoy goza.