Nacional

80 mujeres fallecidas, y habrá más víctimas

* Todas las muertas tienen nombre y apellido, y expositores señalan impacto devastador en salud y vidas de las féminas

Melvin Martínez

Al menos 80 mujeres han muerto desde que se penalizó el aborto terapéutico en Nicaragua, dijo ayer Angela Heimburger, investigadora del organismo internacional Human Rights Watch.
Heimburger presentó una investigación del organismo en la que se concluye que la penalización del aborto terapéutico “ha tenido un impacto devastador en la salud y las vidas de las mujeres”.
El informe denominado “Por sobre sus cadáveres: Denegación de acceso a la atención obstétrica de emergencia y el aborto terapéutico en Nicaragua”, revela que once de las 80 mujeres han muerto por razones vinculadas con el aborto.
La Asamblea Nacional ratificó hace algunos días la prohibición del aborto terapéutico, que hasta entonces era permitido en el Código Penal desde 1870.
“El presidente Daniel Ortega debería ayudar inmediatamente a mitigar los desastrosos efectos de esta prohibición, priorizando el acceso de las mujeres embarazadas a la atención médica de emergencia”, declaró

Viola los derechos humanos
El organismo considera que dicha prohibición --inclusive en casos de violación, incesto o embarazos que amenazan la vida-- viola los estándares internacionales en materia de derechos humanos y representa un grave riesgo para las mujeres.
La derogación del artículo 165 del Código Penal fue aprobada por unanimidad en octubre del año pasado en la Asamblea Nacional. La abolición del aborto fue impulsada por los jerarcas de la Iglesia Católica y los líderes de la iglesia evangélica, quienes “cabildearon” para introducir el tema en la campaña electoral pasada.
“Estamos muy preocupados porque muchas mujeres más van a morir o enfermarse como consecuencia de la penalización (en Nicaragua) del aborto terapéutico”, agrega el informe.
Las mujeres fallecidas que cita Human Rights están debidamente identificadas, sin embargo, el estudio no menciona sus nombres por razones de seguridad.
El aborto terapéutico era una figura legal en Nicaragua desde 1870. Se aplicaba en casos de peligro para la vida de la madre, daños irreversibles al embrión o feto, o que el embarazo hubiese sido producto de una violación o incesto. Para cualquiera de esas situaciones se debió contar con la opinión científica de al menos tres facultativos, y la autorización de la embarazada o de un familiar de ésta.
El estudio revela, además, que las mujeres embarazadas tienen miedo de acudir a las unidades de salud publica, y los médicos no tienen confianza para atender emergencias obstétricas para salvar las vidas de las mujeres.
Al final del estudio el organismo hace un llamado al presidente Daniel Ortega para que promueva una reforma que asegure la práctica del aborto terapéutico en las mujeres, cuando su vida esté en riesgo.
Y hacen un llamado al Ministerio de Salud, Minsa, para que inicie una investigación a fondo y a conciencia sobre la cifra de muertes maternas, y tomar medidas para que no sigan aumentando.