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“El mundo no sabe lo que pasó aquí”

* Hacen evaluación de los daños para ver cómo pueden asistir mejor a las víctimas * Piensan dejar un equipo permanente de especialistas por lo grave de la situación * Bombas purificadoras y ayuda recaudada en Miami distribuidas en áreas devastadas

Edwin Sánchez

El vicepresidente de la Brigada “Solidaridad” de Médicos Sin Frontera, Otto Sánchez, tras hacer un recorrido en parte de la zona devastada por el huracán Félix, testimonió desde Puerto Cabezas, que “el mundo no sabe lo que ha pasado aquí”.
El contingente llegó la semana anterior a la Región Autónoma del Caribe Norte, donde, además de atender a las víctimas y proporcionarle los fármacos respectivos, hacen una evaluación del impacto de los daños.
“Supe que ustedes no tenían experiencias en huracanes. Estamos tratando de que se quede permanentemente un grupo médicos y que vengan cada 15 ó 20 días; algo que se continúe hasta que ustedes puedan recuperarse de todo esto”, dijo.
El doctor Sánchez consideró que por el desastre causado por el meteoro, “pienso que les va a costar años (recuperarse); queremos evaluar si vamos a mandar el hospital campaña, dónde se van a quedar, qué cantidad de médicos, y si son 50 ó 100, eso lo estamos evaluando”.
La organización médica se compone casi por 2 mil 600 médicos de habla hispana. “Nos hemos solidarizado con los perjudicados de esta catástrofe que pasa aquí en Nicaragua. Venimos a hacer una evaluación para atender a la población en lo que podamos, pero también haremos una evaluación para ver qué tipo de donación hace falta para no mandar donaciones que no sean necesitadas”.
“He sabido que los menores de aquí presentan problemas respiratorios agudos”, dijo el doctor Sánchez.
Los médicos han visitado diversas comunidades. “Queremos ir al hospital para ver qué necesitan de equipamiento porque sabemos que el daño fue grande”.

Llega el barco
En tanto, el primer barco que transportó siete contenedores de lo que se logró recaudar entre la comunidad y las organizaciones costeñas de Miami, llegó a Puerto Cabezas y pronto su carga será distribuida a los damnificados.
El cónsul nicaragüense en aquella ciudad, Luis Martínez, informó que el cargamento consistió en agua, medicina, alimentos y algo de ropa. Anunció que esta semana llegarán cinco contenedores más con provisiones y bidones con el vital líquido.
Martínez llegó a comprobar dónde estaban las bombas de agua, y señaló que las mismas están trabajando. “Queremos demostrarle a los donantes y a la comunidad de Miami que todo se hace transparente y que la ayudad está llegando al necesitado”.
El párroco de la iglesia San Pedro, de Puerto Cabezas, Roy Foster, agradeció al cónsul por la solidaridad de la comunidad de Miami con sus hermanos costeños. “Esto es una bendición de Dios”, dijo Foster.
Una de las bombas fue ubicada en el hospital, cuyo director, Francisco Xavier Selva, informó que distribuyen 2 mil litros de agua tratada en las plantas purificadoras entre siete y ocho de la mañana. Otro tanto se hace por la tarde.
El señor Martínez dijo que se instalaron siete bombas, y que “lo importante de esta bombas es que son móviles y podés andar con ellas de comunidad en comunidad, y de esa manera evitar muchas enfermedades. Las plantas fueron instaladas en Santa Marta, Krukira, Sin Sin, Dacora, Awastara, Sandy Bay y el hospital.