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Teólogos avalan a mujeres manifestantes de Catedral


La defensa a las mujeres a quienes les negaron la comunión en la misa de Catedral este domingo, porque en sus camisetas había frases en defensa del aborto terapéutico derogado por la Asamblea Nacional, no se hizo esperar, y es que para muchas personas y organizaciones, las mujeres integrantes de la Organización “Católicas por el Derecho a Decidir”, estaban en su derecho ciudadano de protestar pacíficamente.
Mayra Sirias, de la comisión coordinadora de la Red de Mujeres contra la Violencia, declaró que aunque la organización como tal no pertenece a la red, muchas de las mujeres que la integran y fueron maltratadas, son miembros a título personal.
“Nosotros estamos de acuerdo con la demanda de estas mujeres, porque el aborto terapéutico es un derecho que nos fue cercenado. En relación con la actividad dentro de la Catedral, sólo puedo decir que protestar es un derecho que tienen todos los ciudadanos del país y ellas lo ejercieron”, destacó Sirias.
También Sirias manifestó que en Nicaragua demasiadas cosas han ocurrido y continúan ocurriendo con la venia de la Iglesia, que es la principal promotora de la abolición del aborto terapéutico.

Importa lo de dentro
Al ser consultados algunos sacerdotes, que prefirieron omitir sus nombres, declararon que el sacerdote Bismarck Conde, a cargo de la Santa Misa en Catedral, no debió suspender el acto religioso, sino dar la Eucaristía a las mujeres sin importarle las camisetas que vestían.
“Fue una situación difícil, aunque debió primar el deseo de estas mujeres de recibir el Cuerpo de Cristo en la Comunión, porque al final a Dios le importa lo que está dentro del hombre no su exterior, y si algo está mal dentro de ellas es una cuestión de conciencia, y ellas deberán responder por esto, pero como sacerdote yo no debo discriminar”, dijeron.
Contradicciones históricas
La teóloga Michelle Najlis, integrante de la Organización de Católicas por el Derecho a Decidir, escribió un artículo en el que se abordan algunas contradicciones que se han dado en el seno de la Iglesia Católica desde sus inicios, y destaca que la Biblia no dice nada respecto del aborto terapéutico, y que Jesucristo tampoco habla de este tema.
Siempre hubo discrepancias y discusiones muy serias, dice Najlis, entre el hilomorfismo (teoría que sostiene la aparición tardía del alma humana en el embrión) y la teoría de la hominización inmediata (que dice que sí hay un ser humano desde el momento de la concepción).

Por ejemplo, expresa
Najlis, en la Didache, lo mismo que en los escritos de San Jerónimo, doctor de la Iglesia, se afirmaba que había un ser humano desde la concepción; en cambio grandes santos como San Agustín, también doctor de la Iglesia, afirmaba que sólo hay alma humana en el vientre de una mujer embarazada hasta los 40 ó 60 días.
“Santo Tomás de Aquino, doctor de la Iglesia, afirmaba que hay una evolución del alma durante el desarrollo del embarazo: que primero es un alma vegetal, luegoanimal, y sólo después es un alma humana.
El primer código de derecho canónico, que se hizo en 1,140, decía que el aborto era pecado sólo si el feto estaba formado. Incluso entre los papas de la Iglesia Católica Romana ha habido discrepancias En el siglo XVII, incluso el Tribunal del Santo Oficio (o sea la Inquisición) rechazaba la teoría de la hominización inmediata”, señala Najlis.
¿Qué ha cambiado desde finales del siglo XIX?, se pregunta Najlis, el cambio ha sido fundamentalmente la gran concentración de poder en manos del obispo de Roma.
A partir de ahí, el autoritarismo y la práctica de la exclusión se han visto tremendamente reforzados dentro de la Iglesia Católica Romana, en contradicción con las enseñanzas de Jesús y las prácticas de las primeras comunidades cristianas.
Por otra parte, la Policía dijo ayer que fue “sorprendida” por las mujeres manifestantes dentro de la Catedral de Managua, y según relató el vocero policial, comisionado Alonso Sevilla, estas personas se presentaron a la Catedral e ingresaron como toda la feligresía dominical.
“Ellas portaban inicialmente una manta, luego la guardaron para entrar a misa, y nunca se pensó que harían algo adentro, pero como la Policía está presente todos los domingos en Catedral, pues se dio cuenta de lo que pasaba. Las manifestantes, en realidad, no tenían autorización policial para manifestarse ni para efectuar marchas públicas”.
Hasta ayer no había sido interpuesta ninguna denuncia contra las mujeres que se manifestaron en Catedral, y según el comisionado Sevilla, “la intervención que hicimos fue para guardar el orden, no hubo mayores consecuencias”, indicó.