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Colocan válvulas cardíacas sin abrir el corazón


* Implantes se hacen con método igual al cateterismo desde la femoral, y pacientes pueden salir del hospital a las 48 horas
Manuel Planelles
EL PAÍS / Córdoba
Un equipo del hospital universitario Reina Sofía de Córdoba implantó la semana pasada dos válvulas pulmonares en pacientes adultos con insuficiencia cardiaca. La intervención se realizó sin abrir a los enfermos. Sólo hizo falta una pequeña punción en la ingle para alcanzar la arteria femoral, por donde se introdujo el catéter que portaba la válvula que luego se implantó en el corazón de los dos varones.
Con este tipo de operaciones la estancia del paciente en el centro se reducirá a sólo 48 horas y prácticamente se eliminan el posoperatorio y los dolores que sufren los enfermos tras la intervención. El Reina Sofía de Córdoba es el primer centro médico español que ha llevado a cabo esta intervención en adultos y ya tiene el servicio en cartera. Sin embargo, el pionero en España fue el equipo de cardiólogos infantiles del hospital Gregorio Marañón de Madrid, que en marzo de este año hizo esta misma intervención a dos menores de 12 y 14 años.
Sólo 17 hospitales europeos están acreditados para realizar este tipo de implantes de válvulas pulmonares, entre los que se encuentran el centro cordobés y el madrileño. La técnica fue ideada por el cardiólogo alemán Phillip Bonhoffer y en un principio estaba diseñada sólo para pacientes infantiles. Pero sus enormes potencialidades han hecho que se extienda a los adultos a los que ya se les había implantado un homoinjerto o válvula, que con el tiempo se deteriora. El Reina Sofía tiene previsto realizar unas 15 operaciones más de este tipo durante 2007 y el Gregorio Marañón alrededor de siete.
El implante procede de la yugular de una vaca y se introduce en el cuerpo del paciente a través de la femoral, como en los cateterismos convencionales. El catéter tiene un dispositivo cubierto (stent) en el que se transporta la nueva válvula hasta el lugar donde se coloca definitivamente. 'Se lleva experimentando desde el año 2000 y se ha obtenido un 97% de resultados efectivos', afirmó ayer Javier Suárez de Lezo, jefe del servicio de Cardiología del Reina Sofía. Dos especialistas de este centro han estado preparándose para aplicar esta técnica en el hospital Great Ormond Street, en Londres (Reino Unido), con el doctor Phillip Bonhoffer.

Los dos casos
El corazón humano tiene cuatro válvulas, que se encargan de que el flujo de la sangre sea el correcto gracias a un sistema de valvas. Estas hojuelas impiden que la sangre retroceda dentro del circuito. Pero determinadas dolencias, como la estenosis (estrechamiento), provocan la degeneración de las válvulas, con lo que se deben sustituir.
Éste era el caso de Francisco Rivero, de 46 años, y Javier Moreno, de 26, los dos pacientes cordobeses a los que el pasado martes se les implantó la válvula pulmonar. Ayer contaron su experiencia a los medios de comunicación, algo casi imposible si se les hubiera intervenido con cirugía clásica, ya que todavía estarían ingresados.
A ambos se les había implantado ya otra válvula, pero su enfermedad provoca que ese injerto también se deteriore, por lo que era necesaria una sustitución. 'Con el otro tipo de operaciones te duele todo el cuerpo durante muchos días', dijo ayer Moreno. Además, con la intervención percutánea se reduce drásticamente el riesgo de infección.
Estas intervenciones a través de la femoral requieren de una 'extraordinaria precisión', indicó ayer Suárez de Lezo. La operación, que se realiza con el paciente bajo anestesia general, dura aproximadamente dos horas. 'Y el alta puede darse en 48 horas, aunque en los dos primeros enfermos operados preferimos mantenerlos durante 72 horas', añadió.
Si se hubiera tratado de una operación a corazón abierto, el periodo mínimo de estancia del enfermo hubiera rondado los 10 días y la recuperación habría sido más lenta. Los beneficios son, para el equipo del Reina Sofía, muchos. 'Al no requerir la apertura del tórax se reduce el riesgo de infecciones', sostuvo Suárez de Lezo.
Por su parte, el director gerente del hospital cordobés, José Manuel Aranda, indicó que este procedimiento tiene un coste similar al de la intervención quirúrgica convencional. Cada válvula implantada tiene un coste de 20,000 euros y gracias al cateterismo, otros factores, como el periodo de hospitalización, 'también se ven reducidos'.
Pero este tipo de operaciones percutáneas está todavía poco desarrollado. 'Es un mundo que empieza ahora', sostuvo ayer Suárez de Lezo. Su próximo objetivo es aplicar la técnica a la válvula aórtica. De hecho, el pasado mes de abril ya se realizó en el hospital Gregorio Marañón de Madrid una operación de este tipo en dos pacientes de 96 y 81 años. Formaba parte de un ensayo clínico internacional en el que participa el centro madrileño.
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