Nacional

Quemarán siete toneladas de medicinas vencidas


Yahoska Dávila

Un aproximado de siete toneladas de medicamentos vencidos serán vaciadas de las tres bodegas del Hospital Alemán Nicaragüense (HAN), gracias a la ayuda del Comité Manos de Ayuda (CMA), que ha apoyado con esta tarea a los hospitales capitalinos para liberar espacios para los nuevos productos.
Según informó Alfredo Borge Palacios, Director del HAN, se encuentran vencidos algunos de éstos desde 1991, lo que exponía a una contaminación tóxica a la población. Aunque su valor no se determina, hay frascos de medicamentos, como la Lidocaína, cuyo precio oscilaba entre 15 y 30 dólares.
Ésta es una basura con costo millonario, pues se encuentran desde medicamentos ginecológicos, quirúrgicos, hasta material de reposición. Asimismo, Borge anexó a estos desperdicios una buena cantidad de materiales de repuestos, que habían dejado los alemanes cuando construyeron el hospital. “Habían repuestos mecánicos, industriales, equipos de sala, todos de tecnología obsoleta, que no sirven para nada”, explicó.
El director del HAN explicó que por sus precios etiquetados en dólares podría ser que estos medicamentos pertenecían a donaciones que realizaban ONG o casas comerciales en administraciones pasadas.
“No podemos responsabilizar a la dirección de los hospitales, porque muchas veces los organismos donan lo que prontamente se les va a vencer, con dos meses de anticipación, por ejemplo. Las casas comerciales también, sobrepasando de esta manera la cantidad de consumo. Si como director uno acepta la donación, ellos se liberan del problema y hasta publican las donaciones millonarias en medicamentos, pero a uno le queda el problema, aumentando la basura”, manifestó el galeno.
El fenómeno que se da con las donaciones es que “los donantes se quedan como los buenos y nosotros como los malos administradores. Esto es lo que ha pasado por muchos años”. Por eso, una resolución del Ministerio de Salud dirigida expresamente a la administración de hospitales revela “no aceptar cosas que estén próximas a vencerse antes de un año, para evitar que se acumulen cosas en bodegas”.
La chatarra hospitalaria, al estar junto con las nuevas adquisiciones del Minsa, obstaculiza una buena administración, porque no permitía sacar el medicamento que estaba próximo a vencerse. “Como está de último, todos llegan por lo más fácil de sacar, lo nuevo que se guardaba, lo cual traía mayor duración de vencimiento”.
Bertha Lucía Barreto, Presidenta del CMA, manifestó que este apoyo lo realizan en todos los hospitales de Managua, con ayuda del Plantel de Batahola. “Anteriormente lo realizamos en el “Manolo Morales”, donde la dirección recuperó algunos materiales de reposición periódica; pero no fue tanto como en este hospital”, dijo refiriéndose al HAN.
Barreto refirió el daño ambiental que puede causar este acopio de tóxico en los pacientes y pobladores de los alrededores, los cuales suscitan infecciones dermatológicas, respiratorias y otras.
A este Comité Borges agradeció la ayuda. “Lo que más se necesitaba eran manos para vaciar los frascos, ya que no se podía enterrarlos así o quemarlos, porque hay personas sin escrúpulos que pueden recuperar los frascos y venderlos, causando severos daños a los consumidores”.
Medicamento posiblemente incinerado
Borge opina que la mejor manera de deshacerse del medicamento es la incineración, debido al impacto ambiental que puede propiciar en el lugar. “Si se entierra daña el subsuelo, si se quema produce tóxico gaseoso. La única manera autorizada es la incineración, que es una forma de quemado con un sistema de limpieza de todos los gases que emite, lo cual es mundialmente aceptado”.
Por esta razón el Minsa está coordinando con la Cementera el hecho que se pueda incinerar en esas instalaciones un poco más de dos camiones grandes de este medicamento, con la mayor prontitud, para que las bodegas queden limpias y se puedan utilizar con medicamento genuino.