Nacional

A juicio policías involucrados en balacera con tres muertos


Lizbeth García

El juez suplente Décimo Penal de Audiencias de Managua, Norge Rivera Roa, “se estrenó” en el cargo ordenando la captura de dos policías acusados por haber dado muerte, en medio de una captura, a dos de tres presuntos delincuentes que perdieron la vida en Acahualinca, el cinco de junio de este año.
Pero los acusados, Walter Mauricio Mendoza, de 21 años, y Luis Enrique Sánchez, de 38, se presentaron ayer mismo ante el juez para someterse al proceso, por lo que este viernes comparecerán ante la autoridad judicial.
Según la acusación, Ángel Ramón Ojeda Balmaceda, de 37 años, perdió la vida tras recibir un balazo en la cabeza, propinado accidentalmente por su propio compañero, Luis Manuel Urban Ticay, de 33 años, quien falleció producto de que un proyectil se le alojó en la región pectoral derecha, mientras que Jorge William Castillo, de 26, murió de un disparo en la cabeza.
Urban y Ticay murieron a consecuencia de los disparos que los policías les hicieron para repeler el ataque del que fueron víctimas.
En el escrito acusatorio, el fiscal Luden Montenegro explica que el día de los hechos, los supuestos asaltantes se presentaron al taller de mecánica “La Amistad”, de Óscar Danilo Mendoza, ubicado por El Zumen, para supuestamente comprar una camioneta que costaba seis mil dólares.
El cuento de probar vehículo
Castillo le dijo a Mendoza que quería probar el vehículo en la “Cuesta El Plomo”, pero antes de llegar al empalme de la Carretera Nueva a León, el supuesto comprador y sus acompañantes encañonaron con armas al vendedor y le robaron dinero, documentos y la camioneta, pero antes le habrían disparado.
Luego, ese mismo día, a bordo del vehículo robado, los presuntos asaltantes llegaron a robar a la floristería “América”, propiedad de Grace Casco, ubicada en Monseñor Lezcano, de donde se llevaron 25 mil 591 córdobas y 893 dólares.
La acusación explica que los que ahora aparecen como víctimas de homicidio en el expediente judicial, antes de pasar a “mejor vida” golpearon con sus armas a José Ernesto Picado, mientras Ojeda aparentemente resguardaba las acciones.
Supuestamente, Ojeda le arrebató un celular de 198 dólares a Asdrúbal Escalante, y a Grace Casco una cadena de oro para luego darse a la fuga con los otros, sin embargo, a la media noche, los dos policías acusados y otros uniformados del Distrito Dos de Policía ya los estaban buscando en un carro y una moto.
Cuando estaban por las Huellas de Acahualinca los policías vieron la camioneta robada que era conducida por Ojeda, mientras los otros iban como pasajeros, momento en que las autoridades les hacen la señal de alto, pero más bien les echaron la camioneta. Los policías lograron esquivarlos y se desató una persecución y un intercambio de disparos entre acusados y los supuestos asaltantes, que culminó con tres muertos.
En medio de la persecución, Ojeda realizó un giro con el vehículo que hizo que Luis Manuel Urban, que iba en el asiento trasero, perdiera la dirección de sus disparos e impactara accidentalmente la cabecera del asiento del conductor, que murió por trauma craneal y destrucción del cerebro.
La Fiscalía explica en la acusación que unas 50 ó 70 personas alteraron el orden y no permitieron a la Policía trasladar a los heridos al hospital, resguardar la escena del crimen, mucho menos ocupar el vehículo robado y las armas, por lo que el Ministerio Público sólo ofreció como pruebas testigos y los dictámenes médicos post mortem, entre otras.