Nacional

No se trata de Confiscar, sino de donar a la fuerza

*** “Bueno, tal vez puede comprarse”, dice el funcionario en la parte más enredada de sus explicaciones

Luis Alemán

El Director Ejecutivo del Instituto Nacional Forestal negó que el decreto presidencial No. 92-2007 sobre el Aprovechamiento Especial del Recurso Forestal Derribado por el huracán “Félix”, sea “un decreto confiscatorio”, sin embargo, no pudo explicar cómo se llama la facultad conferida a las autoridades para sacar la madera, que como propiedad privada, tienen los dueños en sus casas.
Habla de donación a la fuerza
William Schwartz, director ejecutivo del Inafor, reiteró que no se trata de una confiscación, pero aseguró que los madereros deberían colaborar con la región afectada por el huracán “Félix”, y “donar” a los indígenas que son dueños de esa madera para la reconstrucción de sus casas.
“Lo que el decreto establece es que esa madera en patio se orienta a la reconstrucción, no ha dicho que se va a confiscar”, dijo el funcionario, quien aseguró que lo que el decreto sí deja claro es que no saldrá “como dicen ustedes, ni una sola astilla de la región”, porque según Schwartz, “sería un crimen que esa madera no sea usada para la reconstrucción de las viviendas de los que son dueños de esa madera”.
En esta parte el funcionario siguió enredado, pues esa parte del decreto se refiere a madera que ya estaba procesada antes del “Félix” y con sus impuestos pagados.
Según el director ejecutivo del Inafor, lo que queda por establecer es el procedimiento que se utilizará para que la madera que está en los patios de acopio sea orientada a la reconstrucción de lo destruido.
Después habló de comprar
“Me imagino que será una transacción de compra y venta”, dijo Schwartz, quien señaló a los madereros de enriquecerse de la región a la que le han sacado tanta plata con la madera. “Deberían ser solidarios con los indígenas y hasta donar gran parte de su madera, y (con) la otra se puede hacer una transacción de compra y venta”, señaló.
Según el director ejecutivo de Inafor, “hay una precipitación” de los madereros tras la publicación del decreto presidencial. “Todo mundo está sofocado”, dijo y reiteró que tal y como dice el decretó no se sacará madera de la Región Autónoma del Atlántico Norte, “lo que no está claro es el procedimiento y eso tiene que ser a través de un proceso de negociación con los privados”.
“Yo sí creo que será un proceso de compra y venta”, dijo el funcionario, quien se mostró incrédulo frente a una posible afectación de la industria maderera. “Tal vez no sacarán las grandes ganancias, pero recuerden que ellos (los madereros) no le han dejado nada a la gente, más que los 500 pesos que les pagan a los indígenas por cada árbol”.
En resumen, al parecer el funcionario ni se enteró del decreto ni ha leído el artículo 5, que es meridianamente confiscatorio.