Nacional

Piden declarar más extensa la zona de desastre forestal

* ONG demandan que madera tumbada en núcleo de Bosawas se quede donde está * Porque si entran voraces madereros, se van a llevar tanto palos caídos como en pie

María Haydée Brenes

Incluir en la declaratoria de Estado de Desastre Natural otras fronteras de la reserva de biosfera Bosawas afectadas por el huracán “Félix”, como Saslaya, Kilambé, Banacruz y Cola Blanca, además de la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN, solicitaron al gobierno las organizaciones Oxfam Internacional, el Centro Alexander Von Humboldt y Acción Médica Cristiana, AMC, los que son contraparte en temas de ayuda alimentaria y gestión por riesgo de desastre en esos territorios.
De acuerdo con los representantes de estas organizaciones, el decreto debe tener como finalidad administrar efectivamente la situación de los recursos naturales que han sufrido severos daños.
“Nuestra sugerencia es que el Poder Ejecutivo, en coordinación con el Consejo Regional, Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales y el Instituto Nacional Forestal, trabajen una iniciativa de ley especial para el aprovechamiento de los recursos forestales dañados por el huracán, la cual deberá, además de valorar el daño, determinar el tiempo que requieren para recuperarse los bosques latifoliados de pino y manglar existentes”, dijo Tania Osejo, oficial de incidencia del Centro Humboldt.
Se necesitan números
Osejo también declaró que de forma urgente se necesitan números que informen sobre la cantidad de madera tumbada por el huracán, y la que se necesita para la reconstrucción, de forma que no se sobre explote el recurso.
“Respaldamos al gobierno regional en su solicitud de que la madera sirva para ayudar a reconstruir las casas de los comunitarios, pero sostenemos que si hay bosque tumbado en la zona núcleo de la reserva, esa madera se quede dentro para evitar que se introduzcan en el bosque los madereros. Lo ideal para nosotros es no abusar y hacer las valoraciones para que no se aproveche bosque en pie, así como también se destinen los recursos humanos y financieros en las zonas de recuperación de la reserva”, señaló Osejo.
Vedas, no del
todo buenas
También la oficial de incidencia manifestó que las vedas en el territorio para proteger a las especies de mamíferos y aves que perdieron su hábitat no es la mejor respuesta que puede dar el gobierno central.
La experiencia al hacer valoración sobre las vedas es que estas medidas por sí solas no resuelven los problemas, y que se necesitan medidas integrales concatenadas para obtener una recuperación no sólo del ambiente, sino del hábitat en total, destacó Osejo.
“Una veda no nos contribuye mucho, contrario a lo que ocurre si se denomina al sitio zona de desastre ambiental, para lo cual se gestionarían los recursos humanos y económicos que permitan abordar el tema no sólo en lo que respecta a bosque, sino al agua y el saneamiento, contaminación y reforestación, que es parte de la cadena de vida. Debemos identificar los puntos críticos y trabajar en ellos”, declaró.
Autonomía a prueba
Por su parte, Víctor Campos, Subdirector del Centro Humboldt, comentó que la Autonomía Regional está siendo puesta a prueba, pues hay mucha tentación de parte del gobierno central de actuar de forma centralista.
“El huracán ‘Félix’ nos dejó una gran lección, y en el caso del gobierno regional, es el momento de dedicar esfuerzos a restablecer el bosque, sobre todo la zona marina costera, el manglar, donde comienza la productividad de la pesca de los próximos años”, concluyó Campos.
Evaluando los daños
Un total de 21 técnicos se distribuyeron en la reserva de biosfera Bosawas y resto de territorios afectados, a fin de determinar los daños en los recursos bosque, agua e infraestructura.
“Todo forma parte de la cadena de vida, y si uno de los recursos está afectado y se queda fuera del recuento, nos lo cobrará, de forma que estamos haciendo los análisis y daremos a conocer los datos en cuanto estén listos”, anunciaron los representantes de ONG.