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Documentan conflictividad de acusadoras del subcomisionado


Según documentación del Ministerio Público y Procuraduría de Derechos Humanos a la que EL NUEVO DIARIO tuvo acceso, las acusadoras del subcomisionado Ricardo Suárez Hernández tienen varias amonestaciones y sanciones por incumplimiento en el trabajo, haberse liado a golpes entre sí, e incluso una de ellas fue denunciada por lesiones en perjuicio de dos maestras.
La audiencia con carácter de inicial para Suárez está programada para este 27 de septiembre en el Juzgado Séptimo Penal de Audiencias de Managua, donde fue acusado por la supuesta autoría de acoso sexual y lesiones sicológicas en perjuicio de Maribel de los Ángeles Delgado y Dolores Lumbí.
Para respaldar la acusación, la Fiscalía ofreció cuatro dictámenes en los que las forenses Ana Luisa Pineda y María Elena Espinoza establecen que producto del supuesto hostigamiento sexual, Delgado y Lumbí presentan síndrome ansioso depresivo, lo que evidencia la existencia de una lesión sicológica grave.
Otra de las pruebas de cargo es la resolución en la que el capitán Víctor Roa López concluyó que el subcomisionado “violentó el reglamento disciplinario de la Policía en su artículo 14, inciso 29, al incurrir en el involucramiento de actos indecorosos en contra del cuerpo policial”, por lo que fue sancionado administrativamente con suspensión en el cargo, resolución que está apelada porque el oficial que investigó el caso no tomó en cuenta a los testigos de descargo.
Sin embargo, de las pruebas que rolan en el expediente fiscal y Procuraduría de Derechos Humanos se desprende que pese a que Delgado alega haber sido acosada desde 2005, denunció a Suárez por una radio capitalina hasta que su jefe inmediato, el primer oficial Mario Lorío, le comunicó el 19 de febrero de 2007 que por orden del jefe de la Unidad, Luis Barrantes, sería traslada de puesto porque injustificadamente faltó los días 12, 13, 14 y 15 de febrero. Delgado explicó a su jefe que no se presentó a trabajar porque andaba pasando consulta y que llevaría un subsidio, lo que no ocurrió.
El propio Suárez denunció
Como prueba de descargo, el Ministerio Público también tiene documentos que revelan que quien denunció el caso ante la Dirección de Asuntos Internos y pidió la investigación fue el propio Ricardo Suárez, el 21 de febrero de 2007.
Éste presentó una lista de más de 30 testigos, entre ellos Dora Alicia Roa, de la Comisaría de la Mujer, a quien la supuesta acosada preguntó si le podían dar de baja por haber denunciado el caso en la radio, para luego comentar “si les hice la guerra estando dentro de la Policía, estando en la calle va a ser peor”.
Igualmente rola documentación que indicaría que Delgado el año pasado agredió a la comisionada Magdalena González e igualmente se peleó con una de sus compañeras, pero además fue denunciada en 2005 por lesiones (expedientes policiales números 0645 y 0646) en perjuicio de dos maestras del Colegio España, por lo que fue sancionada.
También rola en expediente fiscal declaración del comisionado Luis Barrantes, quien señaló que ocho meses atrás, Delgado anduvo diciendo que su jefe la acosaba, pero pese a que él la invitó a denunciar el caso, no lo hizo bajo el argumento de que ella lo que quería era que Suárez no la presionara en el trabajo.
Lo que sí reconoció Barrantes en su declaración es que Suárez es prepotente y arrogante con sus subordinados, lo que ha creado inconformidad entre sus éstos, incluyendo a Delgado, quien según el jefe de la Unidad Policial “tiene problemas sicológicos”.
La Fiscalía tiene a favor del acusado varias testifícales, pero sólo ofreció cuatro, que revelan que a Delgado no le gusta recibir órdenes, que habían muchas quejas en su contra por sus ausencias y que Ricardo Suárez es exigente en el trabajo.
Para rebatir la denuncia de Dolores Lumbí, rola en el expediente una solicitud para que entrevistaran a Lesther Aguilar, a quien le habría comentado que ella se fue de la Estación Cuatro no por problemas con Suárez, sino porque le ofrecieron un puesto mejor en Plaza El Sol y porque ya no aguantaba “las chifletas” de Maribel Delgado, con quien habría tenido problemas por Marvin Díaz.