Nacional

Animales del bosque destruido deambulan buscando alimento


Luis Alemán

Más de un millón de hectáreas de bosques fueron destruidas totalmente por el paso del huracán “Félix” en la Región Autónoma del Atlántico Norte, según informe preliminar del daño ambiental que provocó el paso del ciclón.
Para la Ministra del Ambiente y Recursos Naturales, Juana Argeñal, los daños ambientales “son invaluables”, por el deterioro registrado en bosques latifoliados ubicados en la zona de amortiguamiento de la biosfera de Bosawás, principalmente en la cadena de macizos, como el Cola Blanca, Saslaya y Banacruz, “donde se provocó el mayor impacto del huracán al servir de amortiguamiento que redujo la fuerza de los vientos”.
Argeñal aseguró que aún no hay una evaluación de los daños, ni una cuantificación de los mismos, sin embargo, recordó que en la zona del desastre había madera preciosa de una riqueza incalculable. “Ahí había caoba verde de hoja grande, que es muy apetecida internacionalmente, y otros recursos como el cedro real y el cedro macho”, dijo.
Saqueo de la fauna
La ministra del ambiente recordó que el paso del huracán afectó la biodiversidad, sobre todo a la fauna. “Se destruyó el hábitat nativo de las especies”. En Kukalaya, comunidad de San Pablo, especies como guardatinajas, chanchos de montaña y venados ahora llegan hasta las casas en busca de alimentos”. Pero al acercarse a las casas, ellos terminan siendo el alimento.
Los monos de la especie conocida como Arañas y las loras conocidas como copete amarillo “andan buscando otro medio ambiente donde preservarse y resguardarse”, aseguró la ministra del ambiente.
Argeñal aseguró que, ante la vulnerabilidad en que quedó la zona, un nuevo peligro acecha a la fauna. Los depredadores humanos que empezaron a saquear especies como las loras. Funcionarios de la Secretaría de Recursos Naturales en Puerto Cabezas incautaron, días atrás, un cargamento de 12 loras que eran trasladadas para su comercialización.
Según la funcionaria, el gobierno regional y la Secretaría de Recursos Naturales emitieron un comunicado donde prohíben la comercialización de aves silvestres “como una repuesta puntual” frente al saqueo de la fauna que quedó vulnerable como consecuencia del desastre natural.
En los litorales el daño también es visible. “Las lagunas costeras, como Krokira, Bismuna y Pájara están salinificadas por la introducción del mar en sus mantos acuíferos, y esto hace daño a las especies acuáticas”, explica la ministra.
En la reserva biosfera de los Cayos Miskitos-La Perla, que era a nivel mundial el tercer mayor ecosistema marino, el fenómeno provocó la migración de la tortuga verde y tortuga carey que son nativas de la zona.
Plan nacional contra incendios
Tras la destrucción de los bosques, las autoridades enfrentan un nuevo problema que podría ser aún más devastador:. los incendios forestales. “Tenemos que trabajar en la regeneración natural de la fauna y en la mitigación, y prevención de los incendios”, señaló la ministra del ambiente.
Según la ministra, autoridades regionales y organizaciones de la sociedad civil de las comunidades indígenas elaboran de un plan nacional para prevenir incendios, pero también para enfrentar la alteración ecológica que puede generar la presencia de plagas en las riveras de los ríos.