Nacional

Confiscan madera

* Decreto presidencial 86-2007 dispone: Madera tumbada en bosques, usarla para reconstruir y reforestar; paralizar el uso de madera ya procesada y con impuestos pagados, y apoderarse de la existencia en los patios privados * Nadie responde sobre cómo se usará la tumbada, vuelven damnificados a más de 200 trabajadores de la madera lista desde antes del “Félix” y confisca, contra la Constitución y las leyes, la que estaba almacenada

Managua y Las Minas
“Decreto confiscatorio” fue el calificativo que dieron los madereros ubicados en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) al decreto 86-2007 dictado por el presidente Daniel Ortega, que establece en su artículo cinco: “El producto forestal existente en los patios de acopio o industria forestal se orientará a suplir de manera inmediata la demanda para la reconstrucción de viviendas e infraestructura de las comunidades indígenas”.

De acuerdo con los madereros, esta madera que se encuentra aserrada en los patios ya pagó impuestos y permisos de ley.
“Ese decreto es completamente confiscatorio porque hay mucha madera tumbada en el bosque, por qué requerir de madera que no les pertenece, tras un daño, otro; primero la veda del presidente Bolaños, después la Ley de Veda Forestal y ahora este decreto, la zona fue devastada y nosotros generamos empleos, es más, nos pusimos a la orden durante la emergencia”, destacaron los madereros.
El decreto nombrado “Aprovechamiento especial del recurso forestal derribado por el huracán Félix”, fue emitido por el presidente Ortega el once de septiembre pasado, pero llegó a la Asamblea Nacional, donde fue aprobado y apareció publicado el pasado 21 de septiembre.
Más efectos a la economía
El Poder Ejecutivo decreta que la madera tumbada será únicamente aprovechada por los comunitarios a través de programas de forestaría comunitaria, es decir, por cada árbol aprovechado serán sembrados cinco de la misma especie, y a la vez declara que se restringirá el cambio de uso de suelo para evitar que la frontera agrícola avance y se deterioren más los ecosistemas naturales.
“Estamos de acuerdo con que se priorice a los comunitarios, pero no estamos dispuestos a consentir que nos quiten lo que nos pertenece, en el artículo cuatro del mismo decreto, se dice que quedan suspendidos de manera inmediata e indefinida los trámites y permisos forestales a terceros, pero ninguna ley es retroactiva y un decreto es menos que una ley, esto lo que traerá son más efectos negativos a la economía regional y nacional”, expresaron.
Ni una astilla
En la RAAN, sociedades de unas veinte industrias forestales y pequeñas empresas madereras registradas en Las Minas y Prinzapolka se mostraron preocupadas porque el Instituto Nacional Forestal (Inafor) mandó a suspender la transportación del producto forestal en todas sus categorías.
Ni siquiera una astilla pueden transportar, tampoco trasladar sus productos derivados de la madera, ni de segunda transformación, como marcos para puertas y ventanas, almacenadas desde antes del huracán “Félix”, so pena de decomiso y procesos administrativos y hasta penales, en consecuencia las empresas forestales comenzaron a cerrar y a enviar a sus trabajadores a sus casas.
La fábrica de plywood en Rosita (Prada) es una de las industrias forestales que la mañana del miércoles de la semana pasada decidió paralizar sus operaciones, por no poder trasladar de su patio de todo tiempo en Layasiksa un mil 400 metros cúbicos de madera certificada, a pesar de que “el producto a aprovechar fuera inspeccionado y cumpliera con todos los requisitos establecidos por la institución forestal”, según la gerente de Prada, Lesbia Cruz.
“Damnificados” por cese laboral
Unos 200 empleados directos de esta fábrica fueron enviados a descansar ante la suspensión del transporte de la materia prima en la región, y ahora ven su futuro sombrío porque con el decreto también la interrupción laboral se extendería y eso significa no poder llevar la comida a sus familias.
“Lamentablemente en la fábrica (de plywood en Rosita) no nos queda otra alternativa que cerrar operaciones, ya que se ha suspendido el transporte de la madera, incluso en el caso nuestro, que es extraída de los bosques que responsablemente certificamos y cuidamos y estábamos autorizados para tal fin, ojalá que las autoridades correspondientes hagan su trabajo, que tengan a bien lo más pronto posible y nos permitan seguir trabajando”, dijo vía telefónica Pedro Blandón Moreno, presidente de la directiva de Prada, S.A.
Prada, como industria forestal está registrada con el permiso 1504 -0003, extendido por el Inafor el 29 de enero de 2007 y válido hasta el 30 de diciembre del mismo año, para que realice operaciones de procesamiento de madera en rollo y en aserríos estacionarios en el plantel ubicado en la comunidad indígena Fenicia.
La industria forestal “Las Minas”, localizada en Palmera, así como Inforasa, instalada cerca de Kukalaya, también se encuentran paralizadas, esta última perdió casi el ciento por ciento de su techo tras el paso del huracán “Félix”.
Los recursos forestales que necesitan transportar las industrias y pequeñas empresas madereras corresponden a productos obtenidos y vistos en patios antes del fatídico ciclón, coinciden sus dueños y técnicos del Inafor.
Por emergencia
La disposición del Inafor de suspender el transporte de madera en la RAAN es por el estado de emergencia causado por el huracán “Félix”, según la circular institucional en manos de EL NUEVO DIARIO.
En la zona no es la primera vez que se suspende el transporte de madera. En junio también se prohibió por supuestos malos manejos en los planes de aprovechamiento forestal, y la medida desembocó en huelga y tranques de madereros indígenas en el empalme de Las Minas con Prinzapolka.
Lesbia Cruz dice que en estos momentos urge definir una política forestal apropiada a la emergencia, primero para evitar incendios y saqueos del bosque que se encuentra en el suelo, y también para los que lograron sobrevivir en pie.
Y segundo, para acelerar los anunciados programas de construcción de viviendas, iglesias, escuelas y otras necesidades propias para el aprovechamiento forestal, en las que las industrias y proyectos forestales comunitarios no deberían estar ajenos, anotó.
¿Qué pasara con la madera tumbada?
Tanto en Managua como en el territorio, los madereros se mostraron preocupados por la suspensión del transporte de la madera y el destino que podría dársele a más de once millones de metros cúbicos de madera tumbada, que es el cálculo que tienen del daño por “Félix”.
Algunos datos muy preliminares conocidos por EL NUEVO DIARIO indican que en el sector llamado “El Danto”, en el municipio de Rosita y Kukalaya, se estima que los daños tienen una proporción de 50 al 100% en 135 mil hectáreas de bosques latifoliados.
En el parque nacional Saslaya, Cerro El Toro, La Garrapata y Banacruz se estima que unas 100 mil hectáreas de bosques fueron afectadas. Y en San José de Bocay y Ayapal aseguran afectaciones en 203 mil hectáreas de bosques.
“Hay mucha madera en el suelo, si requieren de la poca madera aserrada que tenemos, ¿qué pasara con la madera que está en el bosque?, ¿qué uso le darán, en manos de quién quedará?, porque hasta el momento no se ha definido cuánta madera se necesita para reconstruir las viviendas, y menos dan datos de cuánta madera hay oficialmente”, concluyeron.