Nacional

Papa felicitó, pero no dio soluciones

*** Alude mensaje que Pontífice envió a diputados nicaragüenses sobre ayudar a féminas, pero “no deja de ser una expresión de deseo”, señala

Tania Sirias

¿Cómo ayudaría el Papa Benedicto XVI a una embarazada que padece una insuficiencia renal o cardiaca y que seguramente morirá en el parto? ¿Cómo ayudaría a una mujer con cáncer y que por no hacerle un aborto terapéutico, al final de la gestación tendrá un cáncer invasivo?, se preguntó la doctora Ana María Pizarro, Directora de SÍ Mujer, ante las felicitaciones que dio el jerarca a los diputados por haber eliminado el aborto terapéutico.
“El pontífice habló de ayudar a las mujeres que tienen grandes complicaciones, pero no (dio) una solución, por lo tanto no deja de ser una expresión de deseo que no va a tener ninguna aplicación en la realidad”, dijo la feminista.
Pizarro señaló que nuestro país ni siquiera cuenta con la extensión de cobertura en los servicios de salud para evitar los embarazos de alto riesgo, y mucho menos para tratarlos. Afirmó que son 16 años de ausencia del Estado en sus principales obligaciones, como son salud, y educación, ya que no contamos con una estrategia para reducir las muertes maternas.
No hay educación para la vida
“No se cuenta con programas y menos con un presupuesto para evitar que más mujeres sigan muriendo a causa de la violencia intrafamiliar. También hay adolescentes que se suicidan, pues salen con un embarazo no deseado o por causa de una violación. Son niñas que se suicidan con la famosa ‘pastilla del amor’ y no aparecen en las estadísticas del Ministerio de Salud”, dijo la directora de SÍ Mujer.
La feminista afirmó que ahora las mujeres están sentenciadas a muerte porque así lo quisieron los diputados. Señaló que la educación sexual en nuestro país siempre ha estado en manos de la jerarquía católica, que prohíbe el uso del preservativo cuando en el mundo es la única herramienta para evitar la pandemia del sida.
Además comentó que este gobierno tiene el gran desafío de establecer una educación sexual sana, formadora, adecuada a la edad y a las capacidades de la población escolar. También tiene la obligación de hacer campañas públicas para la prevención del embarazo en condiciones de riesgo y contra la violencia física y sexual, pero hasta ahora no se hace nada, dijo.
Jerarcas callan ante violaciones
Pizarro coincidió con las declaraciones que hiciera el Papa de volver a los valores morales. “Seguramente sabe que de qué manera se han perdido los valores, especialmente para gobernar. Debe conocer de los casos de corrupción en las administraciones pasadas y en la presente, y que seguramente hay pocos ejemplos a seguir en la dirección política”, expresó.
Comentó que otra preocupación que tiene el pontífice, que también era expresada por Juan Pablo II, es el capitalismo salvaje. “Es lastimoso decirlo, pero estos mensajes nunca llegaron a los Obispos en Nicaragua, ya que no están cerca de la gente más pobre y tampoco comparten las desgracias y la pobreza extrema en que vive la mayoría de la población”, criticó.
Además lamentó que la Iglesia todavía guarda silencio por muchos casos de abuso sexual contra niños, cometidos por sacerdotes. “El Papa sabe que los Obispos de Nicaragua no han levantado la voz para condenar la violencia sexual que sufren las mujeres… y no se ven señas de mejoría”, concluyó la feminista.