Nacional

Demandan “estado de desastre ambiental” en zona afectada “Félix”

La zona en estado de desastre ambiental no sólo debe incluir todo el Caribe Norte, sino también los municipios de Wiwilí y San José de Bocay

El subdirector del Centro Humboldt, Víctor Campos, hizo hoy un llamamiento al gobierno para que declare "Estado de Desastre ambiental" la región caribeña de este país, azotada por el huracán "Félix" el pasado 4 de septiembre.
En una rueda de prensa, Campos declaró que el Centro Humboldt, que tiene oficinas en el sector devastado por el ciclón, estima que los daños causados en los bosques, según cifras preliminares, ascienden a 718 mil hectáreas.
Precisó que especies latifoliadas afectadas fueron 524 mil hectáreas, manglares 8 mil hectáreas y pinos 186 mil hectáreas, y dijo que la reserva de Bosawas, la principal del país, resultó con daños en sus zonas de amortiguamiento y en algunos núcleos.
El ejecutivo del organismo no gubernamental dijo que la zona en "estado de desastre ambiental" no sólo debe incluir todo el Caribe Norte, sino que también los municipios de Wiwilí y San José de Bocay, en el norte del país, también afectados por el huracán.
Señaló que la reserva boscosa de Bosawas se extiende en estos municipios que resultaron con daños por el paso del huracán con vientos de 260 kilómetros por hora y con categoría 5 de la escala Saffir-Simpson.
Planes contra incendios
Según Campos, la declaratoria de "desastre ambiental" facilitará también poder articular planes en contra de incendios en la madera derribada por "Félix" y todo lo requerido para la salvaguarda de los recursos naturales.
Los estimados preliminares del Centro Humboldt contrastan con los cálculos hechos por el ministerio del Ambiente (Marena) de 1,3 millón de hectáreas de bosques afectados por el ciclón, según datos ofrecidos el domingo pasado.
Campos dijo que el decreto de estado de desastre ambiental debe ser una herramienta que sirva para administrar efectivamente la situación de los recursos naturales, que requiere de medidas especiales para aprovechar racionalmente la madera tumbada, la regeneración natural y el manejo de zonas terrestres y marino costeras.
Señaló que si bien el Poder Ejecutivo declaró "estado de desastre" la región azotada por el huracán, la declaratoria de "estado de desastre ambiental" procede para dar al gobierno condiciones para poder actuar frente a la catástrofe y la magnitud del daño.