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“En 16 años no hubo promoción de lectura”

* “A los nicaragüenses nos gusta leer, lo que no tenemos es la capacidad económica para comprar literatura”, dice

María Haydée Brenes

Nicaragua es un país de muchos lectores que no cuentan con los recursos para comprar literatura, manifestó Salvadora Navas, una de las organizadoras de la Feria Internacional del Libro en Centroamérica (Filcen 2007) que concluyó ayer en el Palacio de la Cultura.
De acuerdo con Navas, la feria tuvo un éxito rotundo, pues las expectativas se rebasaron aun tomando en cuenta que durante 16 años no se tuvo una ventana tan grande para que escritores, casas editoriales y producciones literarias durante esta semana mostraran su potencial creativo al público nicaragüense.
“Hemos tenido gran aceptación, y aquí la gente que entra sale con al menos un libro, pues en toda la literatura hubo descuentos. Como capítulo de Filcen estamos orgullosos porque se cumplieron los objetivos y se superaron las expectativas”, declaró la señora Navas.

Acercando la literatura
Insisto, continuó Navas, en 16 años no hubo promoción de libros y lectura, no se le dio un espacio preponderante a los escritores y editores hasta ahora. Hay carencia de círculos de lectura, de rincones de lectura, eso debe cambiar.
“Lo ideal es acercar la literatura a las personas, y eso se logró porque estuvieron a la disposición de los interesados libros casi gratuitos, a precios de quince córdobas, de autores como Kafka, que es un clásico de la literatura, y se vendieron todos. Esto muestra que a los nicaragüenses nos gusta leer, lo que no tenemos es la capacidad económica para comprar literatura, de modo que esperamos que se repitan acciones como ésta que acerquen la literatura a todos”, destacó.

Incentivando la lectura
Pero no sólo jóvenes y adultos visitaron la feria, sino también más de mil 500 niños y niñas de las escuelas cercanas al Palacio de la Cultura y de colegios privados.
El primero y segundo días de la Feria, informó Licel Mora, organizadora del evento, hubo pocos compradores porque estuvieron dedicados a las escuelas. Eduardo Báez, de “Libros para niños”, y Fiorella Castro, del Fondo de Desarrollo de la Cultura, promovieron un rincón para niños en los que se realizaron diversas actividades, como cuenta cuentos y miniconciertos con Mario Montenegro, a fin de atraer a los niños a la lectura.
“Con el apoyo de Save the Children Noruega, los dos primeros días se sirvió un desayuno para 500 niños de los barrios marginales que vinieron a disfrutar de los libros y de la feria. Estamos muy satisfechas porque los niños pudieron participar, compartir y departir. Para nosotras los primeros días fueron hermosos porque tuvimos la posibilidad de acercar a los niños a la lectura, a los libros que deben ser para todos”, declaró Consuelo Ortega, otra de las organizadoras.