Nacional

Autoridades hondureñas atentas a fallo de La Haya

* Agente nicaragüense reitera que en campamento pinolero reinan la tranquilidad y la confianza

Vladimir López

El reciente incidente militar en el Golfo de Fonseca profundizó la preocupación y aumentó la incertidumbre en algunos sectores hondureños en torno al fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), sobre la Delimitación Marítima en el Mar Caribe entre Nicaragua y Honduras, el cual ya se encuentra listo y será dado a conocer el ocho de octubre en La Haya.
Informaciones procedentes de Tegucigalpa señalan que los congresistas citaron al canciller Milton Jiménez, al ministro de Defensa, Arístides Mejía, y al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vásquez Velásquez, para que informen la próxima semana sobre los derechos soberanos de Honduras en el Golfo de Fonseca y las expectativas del gobierno en torno al fallo que emitirá el Tribunal de La Haya.
Mientras tanto, en Nicaragua --país que mantiene diferendos territoriales con Honduras y Colombia, y que sufre una demanda por parte de Costa Rica sobre el asunto del río San Juan--, la incertidumbre no es tan visible ante el próximo fallo de La Haya, pero sí existe mucho optimismo, el cual va creciendo a medida que se acerca el momento del veredicto
El agente de Nicaragua en La Haya, Carlos Argüello, declaró a EL NUEVO DIARIO que existe mucha confianza en el equipo jurídico de la nación, aunque aclaró que esa confianza se maneja desde “nuestro punto de vista, porque el fallo se encuentra bajo la más absoluta confidencialidad entre los miembros de la Corte”.
“Si a nosotros nos citaran el Presidente de la República, los miembros del Parlamento nicaragüense o cualquier otra autoridad, y nos pidieran exponer nuestras expectativas sobre el fallo, lo digo con toda la sinceridad del mundo: no sabríamos decir nada y preferiríamos excusarnos, porque hasta donde yo sé, nadie fuera del Tribunal de La Haya conoce por dónde viene ese fallo”, expresó.
“Nosotros estamos esperando el fallo con tranquilidad. Estamos seguros de todas las pruebas y de los alegatos que presentamos. Aquí lo más importante es que quede resuelto este asunto de una vez por todas”, dijo desde Holanda el doctor Argüello, vía telefónica.
Por su parte, el general Adolfo Zepeda expresó que el Ejército de Nicaragua “se encuentra a la expectativa, al igual que todo el pueblo de Nicaragua, de la sentencia sobre el litigio que existe con la hermana República de Honduras, y lo que decida la Corte de La Haya eso es lo que vamos a acatar, porque nosotros somos respetuosos del fallo de los organismos jurisdiccionales, tanto nacionales como internacionales”.

El incidente en el Golfo de Fonseca
La Fuerza Naval de Honduras participó en unos ejercicios militares en Panamá, y al salir y entrar por el Golfo de Fonseca, la fragata “Ulúa” fue custodiada por similares de El Salvador y Nicaragua, argumentando que Honduras debía pedir permiso cuando sus tropas pretendan entrar o salir hacia el océano.
Este hecho, de acuerdo con los diputados hondureños, “llama la atención, porque se nos viola la soberanía y el gobierno no va a protestar por ello, ya que le están negando los derechos de salida a Honduras por el Golfo de Fonseca”.
Dadas las circunstancias actuales, “necesitamos que la Cancillería y el ministro de Defensa nos expliquen qué está pasando. ¿Por qué Nicaragua y El Salvador nos están impidiendo el paso por el Golfo de Fonseca?”, se interrogó Discua Elvir, el diputado hondureño que presentó la moción de citar al Gobierno ante el Parlamento.
El reporte de Honduras señala que la fragata “Ulúa” partió desde la base naval en Amapala, hace tres semanas, para participar en los ejercicios Panamax 2007, y tuvo que salir desde el Golfo de Fonseca hacia aguas internacionales y posteriormente llegar a su lugar de destino: Panamá.
Cuando “Ulúa” se acercaba a la bocana del Golfo, una nave salvadoreña le pidió detenerse e identificarse en repetidas ocasiones. Los marinos hondureños ignoraron el llamado atendiendo el mandato de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), emitido en la sentencia del 11 de septiembre de 1992, que otorga derechos de una proyección marítima a los tres países ribereños del Golfo de Fonseca: Honduras, El Salvador y Nicaragua, agrega el reporte.
Hay que destacar que posterior a este incidente, exactamente el primero de septiembre, cuando se celebró el 28 aniversario del Ejército de Nicaragua, el presidente Daniel Ortega se preguntó en su discurso: “¿Qué hubiera pasado si hay disparos para detener al buque hondureño y éste responde?” A manera de respuesta, Ortega dejó entrever que Honduras debe comunicar tanto a Nicaragua como a El Salvador de sus movimientos en aguas del Pacífico.
Consultado sobre ese incidente, el portavoz del Ejército de Nicaragua, general Adolfo Zepeda, dijo: “Entiendo que en su momento el canciller Samuel Santos se reunió con sus homólogos de El Salvador y Honduras, y esa situación quedó aclarada debidamente.
“Hay que estar claros de que toda situación que tiene que ver con asuntos fronterizos y con los temas internacionales del país, le corresponden a la Cancillería, y, como tal, lo que las autoridades de la Cancillería nicaragüense resuelvan, a esas normas nos vamos a sujetar”, expresó el general Zepeda.

Caso del San Juan se agiliza
El agente nicaragüense Carlos Argüello Gómez informó que fue citado por la Corte Internacional de Justicia, junto al agente de Costa Rica, Edgard Ugalde, el jueves 27 de septiembre para analizar la continuación del proceso en la demanda sobre el río San Juan.
Dijo que esa citatoria es parte normal del proceso, porque Costa Rica y Nicaragua presentaron la memoria y contramemoria, respectivamente, y ahora la Corte quiere saber si las partes se sienten satisfechas con la fase escrita, o si es necesario ampliar ésta con lo que se llama réplica y dúplica.
Agregó que de acuerdo con lo que expresen los agentes, la Corte decidirá si se amplía la fase escrita y se determinan los plazos o se avanza hacia la fase oral, y también se fijan los plazos y fechas.
Hay que recordar que Costa Rica demandó a Nicaragua ante el Tribunal de La Haya en 2005, luego de fracasar en la pretensión de que sus policías o guardias naveguen armados sobre el río San Juan, a pesar de que se ha demostrado hasta la saciedad que somos los nicaragüenses quienes tenemos la soberanía y el sumo imperio sobre esas aguas.