Nacional

Actividad delictiva marca crecimiento

* Policía presenta anuario de 2006 * Habrá nuevas estaciones en Managua * Seguirán actuando contra licor en gasolineras

Heberto Rodríguez

2006 sufrió en materia de delitos un incremento del 15 por ciento en comparación con 2005, elevándose a 14 la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes, según los indicadores del anuario presentado ayer por la Policía Nacional.
Aunque hubo una variación también en los delitos de robo en sus tres modalidades: con fuerza, con violencia y con intimidación, también la hubo en hurto, violación y lesiones, entre otros. La Policía en total recibió 120 mil 462 denuncias, de las cuales se logró esclarecer 57 mil 670.
“Dependiendo cómo se vea, hay un incremento en el esclarecimiento de los casos de la Policía, sin embargo, visto en cifras absolutas, efectivamente, la operatividad anduvo por el orden del 47 por ciento”, dijo el Subdirector de la Policía Nacional, comisionado general Javier Meynard.
“Siempre para la inducción de los delitos está el tema del consumo de licor, un tema fundamental que vamos a seguir atendiendo, actualmente se está tocando con las estaciones de servicio, pero estamos en proceso de corregir esta situación y poder llegar a un acuerdo con las gasolineras para poder desarrollar algunas acciones, y que se cumpla la ley en este sentido”, agregó.
Crearán nuevas estaciones
Además del consumo del licor, la adicción a las drogas es otra causa del incremento de la actividad delictiva mostrada en 2006. “Por eso nosotros hemos desarrollado una labor muy grande en función de lograr desarticular las redes de expendios de drogas”, expresó.
Además, actualmente, la Policía está solicitando que en el presupuesto de 2008 se creen alrededor de cinco nuevas estaciones en Managua, en los distritos dos, tres, cuatro, cinco y seis.
“Hemos identificado algunos lugares en coordinación con la Alcaldía: Villa Venezuela, San Judas (donde está el mercadito), el Dimitrov, y el ‘Rene Schick’. Ya están contempladas estas estaciones, estamos procediendo a cumplir con los requisitos. En la reforma al presupuesto tenemos 25 millones, ocho millones son fundamentalmente regularización de donación que nos han hecho, y 17 millones destinados al gasto corriente de la Policía”, sostuvo.
También están planteando un incremento de 700 nuevos policías, pero en el techo presupuestario les dejaron sólo 500 y un fortalecimiento en la Costa Atlántica.
Los indicadores del anuario registran que los días de mayor incidencia son los sábados y domingo, entre las cuatro de la tarde y ocho de la noche, tanto en la vía pública como en casa.
Según el especialista en temas de seguridad, Luis Humberto Guzmán, bajo estas consideraciones se puede establecer que “la naturaleza de estos homicidios provienen sobre todo de violencia doméstica o de problemas de interacción social entre distintas personas, pero no se trata de crimen organizado”.
“En estas circunstancias el delito de homicidio probablemente se cometa bajo efectos del alcohol o droga. Éste un problema del cual deben ocuparse otras entidades de la sociedad. Cómo regular el consumo de licor doméstico en las casas de habitación, obviamente, es un problema que está fuera del alcance de la Policía”, agregó.

Homicidas de entre 18 y 45 años
El anuario, igual establece la identidad de las víctimas y de los victimarios, los que en general son personas en edades que oscilan entre los 18 y los 45 años, con bajos niveles de educación --primaria a lo sumo--, ocupados en el sector servicios, o, en su mayoría, desempleados.
Al respecto, Guzmán opinó: “Entonces, uno también llega a la conclusión de que buena parte de estas víctimas y de estos victimarios son personas que están en el umbral de la pobreza, que se trata de unas circunstancias de pobreza o de extrema pobreza, y, por lo tanto, la Policía tiene una enorme incapacidad para resolver y limitar este tipo de delito”.
La violencia intrafamiliar tuvo dos comportamientos significativos en 2006, se hicieron más denuncias que en 2005, pero hubo menos delitos.
“Éste es un problema en el que también pareciera que el énfasis ha estado puesto en el castigo y no en la prevención. Es que resulta para la sociedad más satisfactorio castigar a un agresor que hablar de educar a las personas. Sin embargo, en el mediano y en el largo plazos, pocas oportunidades vamos a tener de reducir de manera significativa este tipo de delitos, a menos que una buena porción de los esfuerzos que hacemos también se encaminen en la dirección de prevenir y educar a las personas para evitar que esos delitos se cometan”, concluyó.