Nacional

Violencia y abuso sexual por desempleo y cultura machista

* Sociedad es cómplice, afirma * Sólo la mitad de abusos son denunciados

Tania Sirias

El aumento de la violencia y abuso sexual contra niños, adolescentes y mujeres, se debe a una crisis social producto del desempleo y de la cultura machista, afirmó Mónica Zalaquett, directora del Centro de Prevención de la Violencia (Ceprev). La sicóloga explicó que se están dando cambios en los patrones de conducta, donde el hombre se siente amenazado en su rol de proveedor, y por ello tiende a desquitar sus frustraciones a través de la violencia.
Por otro lado, indicó que hay un bombardeo publicitario de la pornografía, la trata de personas y la explotación comercial sexual de niños. Zalaquett señaló que existe una legitimación del abuso sexual y una complicidad social, ya que los casos son expuestos de forma morbosa, y al mismo tiempo se considera tan natural abusar, pues no hay sanciones severas contra los abusadores.
La directora del Ceprev agregó que muchas familias no denuncian los abusos, ya sea por pena o por temor, lo que provoca un subregistro de casos. “De cada niña o adolescente que denuncia, 20 todavía guardan silencio”, lamentó la sicóloga.

La sociedad es cómplice
Zalaquett hizo un llamado a la sociedad a detener esta ola de violencia contra la mujer. “Si sé que en mi barrio una mujer es abusada o maltratada y no hago nada, me convierto en cómplice. Uno debe tomar medidas y encargarnos de que esa madre, niña o niño actúen, pero no podemos seguir siendo indiferentes e insensibles, pues estamos creando una patología social”, expresó. Indicó que el número de denuncias ha aumentado, y eso se debe a que la sociedad está tomando un poco de conciencia, pero eso también indica que cada vez más aumenta el número de violaciones.
“Otro fenómeno que se está dando es que aumenta la violencia sexual contra los varoncitos, y muchos callan por vergüenza”, dijo Zalaquett, al criticar el hecho de que la Iglesia, sectores de la sociedad, e incluso la clase política, no reaccionen violentamente contra los abusos sexuales, como lo hicieron con la eliminación del aborto terapéutico.
Un crimen institucionalizado
Comentó que la eliminación del aborto terapéutico es otra forma de violencia que enfrenta la mujer en nuestra sociedad. Zalaquett catalogó la derogación como “un crimen institucional avalado por sectores sociales y eclesiásticos, los cuales están mandando a la muerte a muchas niñas”.
Añadió que en nuestro país, la mayoría de embarazos en niñas y adolescentes son producto del abuso sexual. “Estas criaturas de nueve y diez años son obligadas a continuar con la gestación, sin tener la capacidad para ser madres. Además, tienen que aguantar la tortura de haber sido violadas por sus padrastros, lo cual es doble crimen,” expresó la sicóloga.
“¿Por qué se preocupan tanto por el embarazo de la niña, y no les interesa quién se lo provocó?”, cuestionó Zalaquett. Lamentó que “muchos niños y adolescentes estén desprotegidos, y en especial las niñas, pues en esta cultura machista, se dice que las mujeres tenemos el diablo debajo de las faldas, aunque éstas tengas tengan tres años de edad”, dijo la directora del Ceprev.