Nacional

Sufren los leoneses


Carlos Alfaro

Julio Vallejos entró al dogout al tiempo que Yáder Hodgson era recibido con algarabía y júbilo por sus compañeros en el home. A paso rápido se introdujo en la madriguera. Tiró con fuerza su máscara al piso, y su grito fue como un rugido de león herido.
“Estamos golpeados. Eso no hay que obviarlo. La derrota de hoy fue una de las más tristes que en mi carrera como pelotero he sufrido. Realmente me siento mal”, dijo el experimentado catcher, que vio estando en una “zona preferencial” las dos pelotas de jonrón de los Tiburones, que sirvieron para extender la gran final a siete juegos.
León ha pasado de lo sublime del juego a lo lamentable, luego de sucumbir en los últimos tres encuentros de la gran final.
Aquel rostro lánguido, casi hecho cadáver y de sensación siniestra que tuvo Hubert Silva luego del tercer juego de la serie, eso mismo fue notado en el mentor Davis Hodgson.
“Sólo nos queda batallar en el último juego de la Serie. No hay mucho que decir. Ellos han jugado bien, y hoy nos dolió mucho perder”, dijo el manager.
Mientras Davis daba declaraciones, ya Vallejos digería mejor la derrota, pero algo insólito ocurría en el dogout felino. Aficionados comenzaban a emprenderla desde las afueras contra el relevista Marvin Zelaya, por lo que la Policía tuvo que intervenir.
“Todos estamos mal. Los ánimos lucen muy alterados porque queremos ganar y no podemos. Los aficionados con razón se molestan con nosotros, porque toda la confianza la depositan en nuestros lanzadores y bateadores, y no les hemos cumplido”, dijo Sandor Guido.
En el dogout granadino el ambiente era diferente. Mientras los jugadores de León preferían el silencio, y sólo intercambiaban miradas, los de Granada celebraban a más no poder. Hodgson, Urbina y Omar no dejaban de dar declaraciones, mientras Hubert repartía abrazos como agradeciendo a todos por permitirle tener una actuación “digna” en final.
“Es indudablemente el juego más emocionante que en mi vida he estado involucrado. La definición que tuvimos con el bateo largo fue tremendo”, comentaba Hubert Silva.
Los grandes héroes, Juan Carlos Urbina y Yáder Hodgson también compartían los comentarios de Hubert, en que era el juego de mayor impacto para ellos.
“Sólo llegué pensando en hacer un buen contacto con la pelota. Sabía que Marvin (Zelaya) me iba a tirar curva, y la esperé para chocarla bien. Disfruté bastante el momento”, dijo Urbina.
“Falta el juego cumbre. El séptimo, que determinará al Campeón. Y en ése también esperamos brillar para completar la gran hazaña de remontar el déficit de 0-3 que tuvimos al inicio de la Final”, concluyó Yáder.