Nacional

Magisterio niega que apañen a abusadores

* Muchachos y muchachas cargan demasiadas lacras, y los padres ni siquiera se dan cuenta, afirman

Tania Sirias

¿Dónde están los padres de familia, la Policía y el Poder Judicial?, se preguntaron las organizaciones magisteriales, luego que los acusaran de complicidad con maestros que han cometido abusos en distintas escuelas del país. Los representantes sindicales rechazaron la posición de la Procuradora de la Niñez, Norma Moreno, y del ministro de Educación, Miguel De Castilla, de achacar la mayor responsabilidad al magisterio nacional.
El profesor José Siero, representante de la Unidad Sindical Magisterial, relató que en los centros escolares se dan situaciones muy lamentables, y los padres brillan por su ausencia. Además, dijo que la responsabilidad siempre recae sobre el magisterio, cuando el hogar es la primera escuela del niño.
“En un recreo me tocó atender a un estudiante con sobredosis de droga, y nos decía que no llamáramos a sus padres porque no sabían que usaba estas cosas.
Sabemos que algunos alumnos son utilizados como ‘muleros’ para traficar estas sustancias y que otros toman licor. A varias colegialas las han sorprendido en los parques cometiendo actos impropios, pero ¿dónde están los padres?”, se preguntó el docente.
Padres despreocupados
El profesor comentó que en la última reunión de padres de familia del Instituto Experimental México, donde se atiende a más de dos mil 500 estudiantes, sólo 75 padres se interesaron por conocer la situación académica de sus hijos. “La excusa que dan los tutores es que en sus trabajos no les dan permiso. Entendemos que la mayoría trabajan en las Zonas Francas y tienen medido el tiempo de la comida, y hasta para hacer sus necesidades, pero deben apartar tiempo para sus hijos. En todo caso, la responsabilidad de educar al niño, no es sólo del maestro, primero están los padres y también el Estado”, señaló Siero.
El educador afirmó que se debe aplicar el Código de la Niñez y la Adolescencia no sólo para conocer los derechos del niño, sino también para demandar a los padres que cumplan con sus deberes.
Deben ser condenados
Por su parte, el representante de la Asociación de Educadores de Nicaragua (Anden), José Antonio Zepeda, dijo que si un maestro comete un delito y es comprobado por el Poder Judicial, debe pagar su pena y ser retirado de inmediato del magisterio, pues atenta contra la seguridad de los niños.
Zepeda señaló que a veces el problema está en la justicia, ya que el año pasado de siete casos de abusos que se cometieron en las escuelas, cinco fueron declarados inocentes y sólo dos resultaron culpables por los jueces.
En cuanto al incremento de los abusos en las escuelas, Zepeda opinó que en la relación maestro-alumno la afectividad se tiende a confundir, por eso los maestros tienen un Código de Ética donde se señala a los afiliados que la afectividad y afinidad es necesaria para establecer una buena relación, pero no tiene que ser
abusiva.
“El respeto o cariño que existe entre el estudiante y el maestro no debe ser utilizado para beneficio personal. Tenemos que enseñar con amor a nuestros alumnos porque facilita el aprendizaje, pero esto no significa abuso de confianza o casos extremos como los que han salido a luz pública en los periódicos”, expresó el representante de Anden.