Nacional

8 de octubre fallan litis con Honduras


Vladimir López

Tal como lo planteó EL NUEVO DIARIO meses atrás, cuando se celebraron las audiencias orales del caso sobre Delimitación Marítima entre Nicaragua y Honduras en el Mar Caribe (Nicaragua versus Honduras), la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda, anunció que se emitirá el fallo el próximo ocho de octubre.
Mediante un comunicado de prensa de la CIJ, con fecha 13 de septiembre de 2007, al cual tuvo acceso END, se informa que una sesión pública tendrá lugar en el Palacio de la Paz en La Haya, el lunes ocho de octubre, durante la cual la Presidenta de la Corte, Rosalyn Higgins, procederá a la lectura del esperado fallo.
El Ramírez-López
La sentencia vendrá a poner fin a un complicado y costosísimo proceso que lleva ya casi ocho años, promovido por Nicaragua desde el 8 de diciembre de 1999, cuando demandó a Honduras ante la ratificación del Tratado Ramírez-López que pretende afectar los derechos de nuestro país en el Mar Caribe.
El referido Tratado, de acuerdo con los especialistas en derecho internacional, no es más que un arreglo de “concesiones recíprocas” entre Honduras y Colombia, donde ambos Estados se “reconocen” sus pretensiones máximas en el paralelo 15 y en el meridiano 82, respectivamente, despojando a Nicaragua de sus derechos en el Mar Territorial, Plataforma Continental y Zona Económica Exclusiva.
Como se recordará, la disputa enfrenta fundamentalmente dos criterios: Nicaragua sostiene correctamente que la frontera marítima debe delimitarse, ya que no está establecida, y que la línea debe seguir la proyección de la dirección general de las costas. Honduras, por su parte, ha mantenido que existe una supuesta frontera de hecho en el paralelo 15.
En el juicio de La Haya, Nicaragua ha desvanecido esos alegatos de Honduras y ha demostrado que no hay una frontera ni de hecho, ni tácita, ni de otra naturaleza. La conducta de Nicaragua ha sido consistente y coherente con su posición en el sentido de que no hay una frontera ni remotamente establecida y eso también fue demostrado en el Tribunal de La Haya.
Nicaragua indicó, en sus alegatos, que el Laudo del Rey de España sólo fue aplicable a la frontera terrestre, y no llegó de ninguna manera al mar como alega Honduras y que más bien desde 1977 y en los años 90, Honduras aceptó negociar sin condiciones la frontera en el Mar Caribe.
Especialistas han señalado con anterioridad que si la Corte falla atendiendo los planteamientos de Nicaragua, Colombia sufriría también un revés, por cuanto sustenta sus planteamientos en el Tratado Ramírez-López de 1986, el cual no es vinculante para Nicaragua ni tiene efectos sobre ella --ya que no formó parte del mismo--, sino que además quedaría evidenciado su carácter arbitrario.
Consultado sobre este anuncio de la Corte el especialista en derecho internacional y ex agente de Nicaragua en La Haya, Mauricio Herdocia Sacasa, expresó que era un motivo de satisfacción tener una fecha ya establecida para conocer ese fallo, que vendrá a poner fin al caso de la delimitación marítima entre los dos países en el mar Caribe.
Recalcó que lo importante aquí es que dos países vecinos y hermanos, que pertenecen a un mismo proceso de integración y con una importante relación de amistad y cooperación, están dispuestos a acatar el fallo de la Corte, fuese cual fuese, cumpliendo así el deber de honrar los compromisos internacionales contraídos.
Dijo confiar en que el fallo de la Corte estaría basado en la equidad y recogería los planteamientos que ha venido presentando Nicaragua.
Miranda: “Esperamos la equidad”
Por su parte, el especialista en Derechos del Mar, Norman Miranda, espera que el fallo del Tribunal de La Haya acoja la regla o el principio de la equidad, el cual fue varias veces invocado por Nicaragua, y que se fije la frontera marítima en el paralelo 16, dando una especie de empate para ambos países.
No obstante, Miranda considera que si la CIJ fija como frontera marítima el paralelo 16, Nicaragua conservaría 16 mil kilómetros cuadrados de un triángulo escaleno; mantendría su salida al Atlántico y podría delimitar su frontera marítima con Jamaica, ya que a Nicaragua y Jamaica solamente las separan 360 millas.
“Si surge un fallo equitativo, dejaríamos de quedar encerrados sin salida al mar, como pretendían dejarnos Honduras y Colombia”, consideró el jurista. Asimismo, consideró criticables las declaraciones de funcionarios del gobierno de Honduras que dan como un hecho que el fallo será a favor del país vecino.
“Se conocen declaraciones (de funcionarios hondureños) que están cayendo en un triunfalismo estéril, son como golpes de lata que a lo mejor lo que pretenden es amortiguar de manera anticipada a la opinión pública de Honduras. Parecieran más bien gestos de debilidad ante un proceso donde Nicaragua demostró que jamás se han delimitado las fronteras marítimas entre ambos países”, manifestó.