Nacional

Desaparecidos se cuentan por familias enteras

* Nadie en las casas arrasadas, y se desconocen paraderos * Esperanzas se esfuman como helicópteros en el cielo * No hay huellas de desaparecidos

Moises Centeno

Tasba Pri, RAAN
Después de diez días de que el huracán “Félix” azotara a la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), aún se desconoce el paradero de al menos 280 personas registradas como desaparecidas. Así coinciden líderes comunitarios y el Comité de Emergencia en Tasba Pri y Rosita.
Familiares de los desaparecidos están pendientes de los informes que dan a conocer los comités de Emergencia sobre el caso, aunque con el paso de las horas y días, crece la angustia, porque no hay buenas noticias relacionadas con las desapariciones.
Y es que con el rugido de los helicópteros que sobrevuelan las comunidades de Tasba Pri y Rosita, las esperanzas por ver bajar al medio aéreo con el hermano, padre, madre, hijos, abuelos, abuelas o primos, se esfuman, a medida que los aparatos de la fuerza aérea desaparecen de sus vistas.
En Sukling Tingni, comunidad de Sahsa, Puerto Cabezas, el líder comunitario David Siles Herrera le reportó a la Comisión de Emergencia en Tasba Pri, la desaparición de su hermano Dimas Siles Herrera, de 29 años, así como de Ezequiel Díaz Siles, de dos años; de Antonio Siles Díaz, de tres; de Carmen Díaz, de 26, y de un infante de sólo siete meses, cuyo nombre se desconoce.
En Wakambay se informa la desaparición de Carlos Zeledón Valle, de 20 años; de Mario Pérez Hernández, de 23; de Ramón Campos Tenorio, de 17; de Lidia Cantillano, de 20, lo mismo que de una joven sólo conocida como Maribel, de 17 años, y de cinco menores, cuyos nombres nadie pudo precisar.
Familias enteras
En Rarazas dan cuenta de que la familia de Humberto Ruiz --conformada por su esposa Juana Calero, y por sus hijos Humberto, Arnoldo, Incolaza y Lenin, además de Melvin y Nery Ramos Ruiz, y de Heydi Ramos Calero-- desapareció desde el cuatro de septiembre.
En la boca de Tungla, en Sahsa arriba, se reporta la desaparición de la familia Sequeiro Sánchez, y de los hijos de la misma: Daniel, David, Ángela, Afilia, Elba y Juana Sequeiro Sánchez, todos menores de 20 años.
Otra desaparición es reportada en Columbas, poblado de Tasba Pri, donde aún esperan a los hermanos Herminio, Cornelio, Alix y Lucy López Flores, y a René Álvarez Rocha.
También en Dos Bocas se informa que aún no aparecen Mariano Urbina, de 37 años, y cinco familiares más, al igual que Nicolás Urbina, de 60 años; Cruz Urbina, de 27, y Rogelio Landero, de 22 años, además de otro conocido sólo como Pablo, junto a siete familiares.
Nadie en casas arrasadas
En la comunidad Guabuso se registra la desaparición de José Trifino Ortiz, con tres familiares. Asimismo, no aparecen los hermanos Miguel y Enrique Muñoz Jarquín, y otra persona conocidas como Joel, más tres familiares.
En la comunidad El Camarón se dice que cinco familias no se encuentran en sus casas. Igual está pasando en La Esperanza de Akawas, donde no aparecen ocho familias; cuatro más en la comunidad San Pablo, siete en Nueva Esperanza, ocho personas en Yakalwás, diez en San José de Kukalaya, y dos más en Sumubila, además de unas seis personas en el norte de Rosita.
La lista sigue, y aunque se presume que muchas de las personas señaladas pueden estar muertas, la verdad es que las autoridades las mantienen como desaparecidas mientras no son encontradas con vida o sin ella.
El teniente José Alex Chacón Mora, jefe policial en Rosita, y el capitán de la Policía en Sahsa, Rodolfo Contreras Brenes, coinciden en la posibilidad de que algunas personas registradas como desaparecidas puedan estar en algunos refugios que se mantienen en la zona, o probablemente se hayan ido para otros lugares en busca de otros familiares.