Nacional

Cicloncito en Ocotal

* Estos fenómenos naturales se han vuelto frecuentes en la zona

Leoncio Vanegas

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
Vientos huracanados que precedieron a un fuerte aguacero a las 2 de la tarde del último miércoles, levantaron por los aires el techo de zinc y madera de dos viviendas en el barrio “Hermanos Zamora” de esta ciudad.
El vendaval también levantó el techo metálico del aula de la Escuela “Pedro Joaquín Chamorro” en el barrio Sandino, dejando a la intemperie a unos 40 alumnos de cuarto grado que recibían sus clases a la hora del ciclón. Una niña contó que todos salieron corriendo.
Claudia Patricia Paz López, de 32 años, una de las afectadas, dijo que estaba tranquila con sus niños en el interior de su casa, “cuando de pronto sentimos un gran ruido, salimos corriendo, y cuando cayeron unos adobes de las paredes, vimos que el techo se levantó”, relató presa de los nervios.
Otra casa vecina también corrió la misma suerte, pero afortunadamente sus moradores resultaron ilesos. En este mismo punto, un poste de luz resultó quebrado por la mitad y los cables estaban en el suelo.
Vecinos, policías, soldados del Ejército de Nicaragua y bomberos se personaron de inmediato a las viviendas afectadas, que ayudaron a recuperar láminas de zinc abolladas, así como pedazos de madera reutilizables. Uno de los techos quedó sobre el tejado de otra vivienda que también sufrió daños parciales.
“Estamos aquí levantando información para el Comité Municipal de Prevención de Desastres (Comupred), para ver qué hacemos por estas familias”, dijo la vicealcaldesa Jilma Rodríguez.
Fenómenos como éste se han vuelto frecuentes en esta ciudad, y afectan principalmente las casas de techo de zinc y construidas sin solidez, las cuales son levantadas como “papalotes” por los vientos feroces como el del miércoles.
En tanto, otra vecina, que omitió su nombre, dijo que denunciaba la afectación que les produce un aserrío ubicado al oeste del barrio Sandino, porque cada vez que pasan vientos fuertes, se levantan nubes de aserrín que cubren los techos de las casas y hasta contaminan los alimentos preparados. “Tal vez las autoridades del Marena y de Salud toman cartas en el asunto”, solicitó.