Nacional

EU fleta avión para traer 97 deportados

* Cancillería los recibió y les ayudó a regresar a sus hogares * Otros 23 contrajeron varicela y se quedaron bajo cuarentena

Vladimir López

Un total de 97 nicaragüenses fueron deportados de Estados Unidos hacia Managua en otra acción que visualiza una lamentable ola masiva de compatriotas expulsados de territorio norteamericano. Regresan desmoralizados y sin esperanzas de encontrar una vida mejor, que fue el principal motivo por el que una vez decidieron abandonar el suelo patrio.
Los deportados vinieron al país en horas de la mañana de ayer martes en un avión del gobierno estadounidense, y, de acuerdo con funcionarios de la Cancillería, no hubo acceso a las cámaras a solicitud de los propios deportados, quienes dijeron sentirse con la moral baja, abatidos y desanimados.
La directora general consular del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lotty Bendaña, informó que inicialmente iban a venir 120 nicaragüenses, pero como 23 se contagiaron de “varicela”, las autoridades norteamericanas decidieron dejarlos detenidos en “cuarentena” y enviaron 97.
Bendaña señaló que con los 97 deportados se utilizó el mismo procedimiento de siempre: uno de los consulados de Nicaragua en Estados Unidos les entrega pasaporte provisional, y con ese documento fueron enviados al país custodiados por funcionarios gringos.
Recordó que a veces las aerolíneas destinan cupos para enviar a los deportados, pero en esta ocasión, por ser “temporada alta”, las aerolíneas se encuentran saturadas, por lo que el gobierno de Estados Unidos decidió facilitar un avión gubernamental para el traslado de los nicas indocumentados.
Agregó que cuando los deportados llegaron a Managua fueron recibidos por funcionarios de Migración, quienes les hicieron el chequeo de rigor, y luego fueron atendidos por funcionarios de la Cancillería, que les brindaron una pequeña ayuda económica para que pudieran trasladarse a sus hogares.
Bendaña aseguró que los compatriotas deportados “se sintieron agradecidos” por la deportación rápida de que fueron objeto, en vista de que hay casos donde los ilegales pasan varios meses detenidos en las cárceles de Estados Unidos, mientras esperan ser expulsados a sus países de origen.