Nacional

Ticos actuaron como perros de presa contra los nicas

* Se vanagloriaron de sus criminales acciones, entre aullidos que enaltecían el actuar de los rottweiler que mataron a Natividad Canda

“Ya me los eché. Me eché a cuatro”, fue lo que dijo el costarricense Juan Antonio Arguedas Calderón, cuando terminó de incrustar un puñal en la humanidad del nicaragüense Francisco
José Angulo, quien agónicamente le dijo: “Ya me
mataste”.
Así lo reveló el afectado y sobreviviente de los hechos ocurridos el 4 de diciembre de 2005 en la Guásima de Alajuela, donde también salieron heridos los nicaragüenses José Ariel Silva Urbina y José Antonio Martínez.
Tanto Francisco Angulo como Antonio Martínez, fueron presentados por la Fiscalía como testigos en la apertura del juicio incoado contra el tico quien enfrenta cargos por la presunta autoría de los delitos de homicidio simple y otros dos en grado de tentativa.
Simulaban ladridos de perros
Los nicaragüenses, al declarar ante el juez penal de Alajuela, Alex Víquez, coincidieron en afirmar que el hecho se originó cuando cinco costarricense comenzaron a simular azuzamientos y ladridos de perros. Los paisanos, al sentirse acosados, salieron juntos, con otros cinco coterráneos (nicas), del bar “Los Espejos”, pero fueron perseguidos y alcanzados por la turba que les tiró piedras. En la audiencia estuvieron presente Sermina Urbina, madre de José Ariel Silva, y funcionarios de la delegación diplomática de Nicaragua en Costa Rica.
Durante la audiencia quedaron en evidencia los daños psicológicos que la agresión causó a José Antonio Martínez, uno de los agredidos. Esta situación intentó aprovecharla la defensa de Arguedas Calderón, pero los otros siete testigos presentados por el Ministerio Público reiteraron que el agresor es el costarricense Arguedas. En su declaración, Angulo detalló que Silva Urbina se unió al grupo de nicaragüenses una hora después de haber llegado al bar antes mencionado.
Turba vociferante
Francisco Angulo, igualmente, dijo que durante la persecución la turba les gritaba: “Nicas de m…. nicas mal paridos, los vamos a pichatear” (golpear). El grave incidente comenzó cuando otro grupo de costarricenses comenzó a ofender a los nicas con chistes xenófobos y a hacer mofa de la muerte de Natividad Canda, por lo que Silva Urbina le protestó, y la situación se complicó.
Para hoy miércoles, en la reanudación del juicio, está prevista la declaración del último de los testigos del Ministerio Público para que después inicien la fase conclusiva.