Nacional

Geosa rechaza vicios de compra


Oliver Bodan

Los ejecutivos de la Generadora Eléctrica de Occidente S.A. (Geosa) rechazaron que existan vicios de nulidad en su proceso de privatización, y prometieron que presentarán pruebas de eso a las autoridades, pues han sobrecumplido con los compromisos y hasta se declaran afectados por la crisis energética, que les ha “congelado” una inversión de más de 100 millones de dólares para convertir las plantas de búnker a carbón.
En un comunicado difundido ayer desde su agencia corporativa en Panamá, los directivos de Geosa exponen el porcentaje de cumplimiento que han acumulado en cuanto a los compromisos asumidos en el proceso de privatización, dejando entrever que las autoridades deberían evaluar este mismo punto a todos los agentes del sector energético.
Recuerdan que la empresa se logró privatizar en 2002, después de dos intentos donde ninguna compañía presentó ofertas y las licitaciones se declararon desiertas, y “reitera que dicho proceso se desarrolló en absoluta transparencia, apegado a las leyes vigentes en Nicaragua”.
Agregan que este proceso fue liderado por un Comité de Privatización de la Empresa Nicaragüense de Electricidad, ENEL, que en su pliego de condiciones determinaba “que si se presentaban dos ofertas, el precio mínimo de licitación, que nunca fue publicado ni conocido por los oferentes, no operaría”.
“Geosa fue adjudicada al mejor oferente, que ofreció un precio de US$ 11.3 millones, un 29 por ciento más que los US$ 8 millones ofrecidos por el otro licitante”, subrayan.
Destacan que la empresa estaba consciente de que adquiría plantas “muy antiguas”, que producían energía a base de bunker y diesel, “y que no habían sido de interés para ningún oferente, durante dos procesos consecutivos de licitación, por las mejoras que necesitaban”.

Quisieron intervenir
Sin embargo, aclaran que Geosa dispuso la compra “con el objetivo de reconvertirlas a una tecnología moderna, mucho más competitiva, cambiando las calderas obsoletas que causan fallas periódicas en la operación de la planta y altos costos de producción por su ineficiencia de consumir bunker, a consumir carbón… respetando las normas medioambientales”.
“De esta forma se hubiera logrado la garantía de operación continuada y precios competitivos”, estiman, pero culpan a la inestabilidad en el sector eléctrico del país, de haber obstaculizado dicha conversión al carbón para lograr mejores precios.
“Es decir, la ausencia de una política para el sector eléctrico del país, y un acuerdo entre todos los agentes del sector, generadoras, distribuidoras, reguladores y gobierno, ha impedido que se hayan concretado ya inversiones por más de 100 millones de dólares”, precisan.

Han cumplido, afirman
No obstante, aseguran que eso no ha frenado el cumplimiento de los compromisos asumidos, pues “al seis de septiembre de 2007, Geosa ha cumplido sus contratos al 98.74 por ciento”, reza el escrito, donde estiman que el año pasado, incluso, se sobrecumplió, pues se entregó el “112.57 por ciento de la generación de energía eléctrica programada por el Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC)”.
Los empresarios destacan que por ahora han desarrollado las inversiones necesarias para mantener en funcionamiento óptimo estas máquinas que producen energía a base de búnker, en el caso de la Planta Nicaragua, y diesel, en el caso de la Planta Chinandega.
Indican que la crisis energética que sufre Nicaragua no es un problema vinculado exclusivamente con Geosa, “sino que se trata de una crisis estructural, en la que operan diversos factores, desde los extraordinarios e incontrolables, como son los aumentos de precio del petróleo”.
Prometen que explicarán todos estos detalles y su debido sustento legal al Procurador General de la República, Hernán Estrada, en los próximos días.
Geosa es una empresa privada que produce 120.9 megavatios de energía eléctrica mediante dos plantas. La Planta Nicaragua, que tiene dos turbinas, fue instalada en 1976 y producen 100 megavatios. La Planta Chinandega, instalada en 1965, produce 15.9 megavatios. En total, eso representa el 20 por ciento de la capacidad instalada en el país.