Nacional

Dramática búsqueda de cuerpos en el mar


La fuerza naval nicaragüense continuaba este sábado la búsqueda y rescate de cuerpos que quedaron flotando por la zona de los cayos miskitos, al noreste del mar Caribe de Nicaragua, en un último esfuerzo ante el temor de que sus restos sean devorados por animales.
Dos lanchas rápidas, un remolcador para cargar cadáveres y una de tipo Zodiac para rastrear en zonas de difícil penetración, emprendieron por la mañana la búsqueda en las inmediaciones de los Cayos Miskitos, Mara, Deimans Pat, Witis y Wiplin, con el fin de recuperar los cuerpos que quedaron flotando en esta región de Caribe, tras el paso del huracán Félix, el pasado martes.
Las naves son tripuladas por 12 marines, que viajaron acompañados de tres forenses para ayudar a rescatar los cadáveres que flotan desde hace cuatro días presumiblemente en estado de putrefacción, explicó el jefe de la fuerza naval del Atlántico norte, capitán de navío, Julio Zapata.
Los exploradores dijeron que intentarían localizar los cuerpos siguiendo el rumbo de los zopilotes que fueron vistos por los marines que salieron el viernes sobrevolando los Cayos, adonde no pudieron aproximarse debido a que sus lanchas eran muy grandes.
"Ayer no pudimos encontrar ningún cuerpo", dijo uno de los soldados de la naval que participa en las misiones, antes de salir del muelle de Bilwi, 500 kilómetros al noreste de Managua, que no quiso identificarse.
Cerca de ellos, cientos de indios miskitos seguían aguardando con paciencia, pero con una enorme aflicción, que la naval o los pescadores que salen al mar a buscar muertos, llegaran con noticias de sus familiares desaparecidos.
La llegada de la lancha rápida este sábado desde Managua, en el primer vuelo militar, será de gran utilidad en las operaciones de rescate que corren contra el tiempo, debido a que los cuerpos que emergieron a la superficie del mar hace cuatro días corren el riesgo de desintegrarse, explicó uno de los navegantes.
Según los nativos, los cadáveres pueden durar un máximo de seis a siete días flotando y después explotan en pedazos, expuestos a ser devorados por los animales.
Como los miskitos como buenos navegantes saben eso, los que tenían botes han salido al mar a buscar a los desaparecidos para enterrarlos y calmar su dolor, un ritual muy importante para los lugareños.
La presencia de zopilotes en la zona de los Cayos disipaba, sin embargo, la posibilidad de hallar a las víctimas para entregarlas a sus familiares que exigen los cuerpos.

El huracán dejaba hasta este sábado un saldo oficial de 54 muertos, más de 50 desaparecidos, 100 mil damnificados de más de 60 comunidades indígenas y la ciudad de Bilwi, según el gobierno regional.
Mil indígenas evacuados
Las autoridades locales informaron que 45 miskitos fueron encontrados muertos en aguas hondureñas del mar Caribe, y enterrados aparentemente en una fosa común, debido a su avanzado estado de descomposición. Pero estos aún no han sido reconocidos en la lista oficial de fallecidos.
Treinta y ocho náufragos miskitos que fueron encontrados con vida en Honduras, flotando asidos a tablas, llegaron este sábado al muelle de Bilwi, principal ciudad del Atlántico norte.
Entre los sobreviviente estaba un pescador, Rogelio Flores, que asegura que su barco, un pesquero con más de 200 indígenas a bordo, se sumergió por el impacto del huracán y que la mayoría había desaparecido.
Helicópteros norteamericanos que ayudan en las operaciones de rescate observaron el jueves "varios cadáveres flotando" frente a las costas de Cabo Gracias a Dios, en el extremo fronterizo entre Nicaragua y Honduras.
El gobernador de la Región del Atlántico Norte, Reinaldo Francis, reconoció, en declaraciones que "hay cientos" de desaparecidos en alta mar, originaros de los Cayos y comunidades del litoral norte que fueron arrastrados por el ciclón o sorprendidos en faenas de pesca.
Las autoridades aseguran que en los Cayos se evacuaron a mil nativos, pero no saben cuántos salieron ese día a alta mar desconociendo la alerta que había sido decretada en el Caribe, hoy convertido en una zona de desastre.
El Caribe norte, la región más pobre de Nicaragua, está poblada por una mayoría de indios miskitos que conservan formas primitivas de organización y cultural, que viven de la pesca y de la recolección de sus árboles y cultivos, que fueron devastados por el ciclón Félix.