Nacional

Reitera que el fallido cónsul es extorsionador

* “Lo repetiré mil veces, aunque la condena los haga felices”, dice el hombre de Arenas Bay al juez

Lizbeth García

“Usted sabe muy bien que dije la verdad y nada más que la verdad, usted me está juzgando por decir la verdad y si eso lo hace feliz, ni modo”, le dijo Armel González al juez Celso Urbina, quien lo declaró culpable de injurias y calumnias en perjuicio de Gerardo Miranda y dos personas más, delitos por los que podría ser condenado a pagar una multa de 112 mil 500 córdobas.
“Desgraciadamente estamos es un país donde se premia el abuso, la extorsión y la ilegalidad”, agregó González, quien señaló que aunque en Nicaragua sea un pecado decir la verdad, se van a tener que aguantar, porque va a seguir diciendo la verdad, “aunque me entierren y me echen preso”.
El abogado Iván Agustín Córdoba indicó que recurrirá de amparo y apelará del fallo por considerar que no está fundamentado ni apegado a derecho, porque el tiempo (diez días) que tenía el juez para reanudar el juicio y dictar sentencia ya estaba vencido, pero a la vez adelantó que denunciará al cónsul nunca aceptado de Nicaragua en Liberia, Gerardo Miranda, ante el Ministerio Público por falso testimonio y al juez por abuso de autoridad.
González aseguró que el juez se parcializó a favor de su contraparte, porque fue testigo del falso testimonio que, a su juicio, rindió el ex diputado sandinista Gerardo Miranda, pero no hizo nada, pese a que su abogado, Iván Agustín Córdoba, le solicitó que levantara el acta respectiva para su posterior envío al Ministerio Público.

Las mentiras de Gerardo
Durante el juicio, Miranda dijo que no conocía a Armel González, pero en la declaración que rindió y firmó ante el Ministerio Público, y el mismo juez, señaló que sí lo conocía y que hasta habló por teléfono con él.
Miranda negó haber dicho eso, en tanto que su abogado, Víctor Molina, señaló que el juez dictó sentencia en tiempo y forma, porque recordó que fue la defensa de González, la que, por motivos de enfermedad, pidió que se interrumpiera el plazo de tiempo que existe para juzgar y dictar sentencia sin reo detenido.
Miranda, la alcaldesa de Tola, Loyda García, y su marido, Emerson Martínez, querellaron a González porque denunció la supuesta autoría del delito de extorsión hasta por 4.5 millones de córdobas, en tanto que a los otros aparentemente los tildó de corruptos y tomatierras.
Aunque el juez no fundamentó su fallo, bajo el argumento de que lo hará el próximo jueves, dijo que con las declaraciones de las víctimas, testigos y prueba documental, no tenía dudas de que efectivamente los hechos descritos en la querella acontecieron, y que tal acción provocó un daño irreparable, no sólo en el honor de los querellantes, sino también en sus familias.