Nacional

Luto y hambre en Tasba Pri

* Víctimas, entre ellas un niño de cuatro años, murieron aplastadas por pesadas vigas en el tambo de una casa que ocupaban de refugio en Sahsa * Otras cuatro personas resultaron heridas, y cuando recuerdan el horror vivido el martes les es imposible contener el llanto * La tragedia aún no termina, pues centenares de familias quedaron sólo con lo que andaban puesto, hasta ayer no habían sido asistidas y no tienen nada que comer

Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN
Cuatro personas que junto a otras cincuenta se refugiaron en el tambo de una hermosa casa de madera y zinc, en el poblado de Sahsa, en Puerto Cabezas, murieron aplastadas al desplomarse la vivienda y caerles encima una viga, causando también graves heridas a cuatro personas más.
Entre las víctimas confirmadas se encuentra el niño Jason Castro Scott, de cuatro años, encontrado ensangrentado en los brazos de su madre, Nela Scott Almanza, de 30 años. La mujer también falleció.
Las otras dos víctimas responden a los nombres de Naudimar Carrillo Álvarez, de 17 años, y Melinda Molina Castro, de 13. Ambas jovencitas estaban prensadas con la viga, entre tablas y pedazos de zinc.
La primera de ellas, Naudimar Carrillo, celebraría su cumpleaños ayer, y para ello había ahorrado, sin embargo, la fatalidad se puso en su camino.

Los heridos
Entre las otras personas heridas está Omar García Castro, de 37 años, quien resultó con fractura abierta en la tibia derecha. Dominga Álvarez Quebra sufrió luxación en la cadera derecha. Hernán Carrillo Martínez salió con fuertes golpes en la espalda, y una tercera, cuyo nombre se desconoce, también resultó golpeada por vigas y tablas.
La casa desplomada es la del profesor Esteban Molina. El niño Jasson Castro y su madre, Nela Scott, fueron trasladados y sepultados ayer en Waspam, de donde son originarios sus familiares.
En tanto, las jovencitas Naudimar Carrillo y Melinda Molina también fueron enterradas ayer, pero en Sahsa. Los cuatro cuerpos estaban en estado de descomposición, ya que la gente del lugar esperaba la visita de las autoridades del Sinapred, las que al final no aparecieron.
Omar García, el fracturado en la tibia derecha, relata que le es difícil explicar lo ocurrido, porque dice que todo sucedió en términos de segundos.
“En el tambo nos estábamos protegiendo de los fuertes vientos y la lluvia, y unas 50 personas nos habíamos tomado de las manos, cuando de pronto nos cayó la viga encima y vivimos un horror que no se nos puede borrar de la memoria”, dijo entre sollozos.
García expresó que las cuatro víctimas fallecieron de forma instantánea. Recuerda que cuando ayudaron a separar el niño de su madre ésta aún lo sostenía con fuerza y costó abrirle los brazos.
400 viviendas destruidas
José Dariel García Ellis, habitante de Sahsa y quien visitaba a los golpeados en el hospital de Rosita, asegura que unas 400 viviendas en el poblado se encuentran destruidas y las familias están con hambre, ya que los pocos productos comestibles que habían guardado se los llevó “Félix”.
El lugareño dijo que en la zona ninguna autoridad se ha asomado para asistir a la gente y evaluar los daños, sobre todo en los cultivos.
Por otra parte, en Bonanza, el alcalde sandinista Máximo Sevilla informó de la muerte de una señora de 60 años por fracturas múltiples, luego que un grueso árbol le desbaratara su humilde casita en la comunidad Samaria.
Sevilla dijo que el nombre de la víctima no fue posible obtenerlo por la distancia, sin embargo, le aseguraron que el cadáver había sido visto en estado de descomposición, dado que estaba fallecida desde la tarde del martes último.
El edil asegura que en su municipio hay mil 514 damnificados, 22 casas destruidas y otras 263 semidestruidas, incluyendo el área rural y urbana.
Las prioridades que requiere en estos momentos Bonanza son: combustible, motosierras para reabrir caminos, plástico negro y semillas para sembrar.
Similar es la necesidad en Rosita, donde preliminarmente se reportan 16 mil 434 personas afectadas y más de cinco mil manzanas de cultivos de maíz, arroz, tubérculos y musáceos.
En este último municipio dan cuenta de dos maestros desaparecidos y sus nombres son: José Antonio Ordóñez Córdoba y Gabriel Dormus, en San José de Kukalaya. Además de los hermanos Gumersindo y Noel Saavedra Barrera, y Antonio Centeno García.