Nacional

El horror de Cayos Miskitos

* Muertes confirmadas por Comité de Emergencias de Honduras y por Coordinador Regional de RAAN * Aún siguen más de 100 desaparecidos y los relatos de los que fueron rescatados son impresionantes

Cincuenta y dos cuerpos de los pescadores desaparecidos en los Cayos Miskitos han sido encontrados en las playas de la mosquitia hondureña y las comunidades Cabo Gracias a Dios, Cabo Viejo y el Litoral Norte de Nicaragua.
El hallazgo de los 52 cadáveres de indígenas desaparecidos en la zona de los Cayos Miskitos, en la Región Autónoma del Atlántico Norte ( RAAN), y quienes aparecieron en la costa Caribe de Honduras, fue confirmado por Marco Burgos, Presidente del Comité Permanente de Emergencia (Copeco), de la vecina nación del norte.
El coordinador Regional de la Región Autónoma del Atlántico Norte, Sr. Reinaldo Francis Watson, dijo en tono triste que tuvo comunicación con la Fuerza Naval de Honduras, que le confirmó el hallazgo de los cadáveres. “Hemos sido sorprendidos con la noticia, pero la estábamos esperando, ya que los Cayos Miskitos fueron arrasados por el huracán”, apuntó.
Destacó que los militares hondureños y comunitarios nicaragüenses están tomando la opción de enterrar los cuerpos por el estado de descomposición en que se encuentran, “aunque nos duele mucho saber esta noticias, tenemos que aceptarla, las personas tienen que ser sepultadas a lo inmediato”, expresó.

Fuerza Naval confirma
Poco antes, la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua localizó los cadáveres de nueve pescadores en las cercanías del Cayo Mara.
El gobernador Reinaldo Francis estima que la cifra de muertos puede triplicarse “el día de hoy (ayer jueves) confirmados hay 42 personas muertas, pero con el hallazgo de 52 pescadores podemos decir que puede incrementarse considerablemente”.
En tanto, el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dijo haber sido informado sobre el rescate de más de una veintena de náufragos miskitos.
Pero el gobernante hondureño aseguró en rueda de prensa en San Pedro Sula, que aún hay “ 128 más desaparecidos, muchos de los cuales podrían haberse ahogado”.
Zelaya manifestó que “las corrientes están arrastrando cadáveres en estado de descomposición hacia aguas hondureñas de la Mosquitia”.
El jefe de gobierno dijo que considerarían la posibilidad de repatriar los cadáveres a Nicaragua “o serán dados en terraje en Honduras por las condiciones de adversidad que hay en este momento en Nicaragua, que fue donde se dio el principal impacto del huracán”.
Estas declaraciones fueron formuladas por el presidente Manuel Zelaya en una rueda de prensa ofrecida en San Pedro Sula, 240 kilómetros al norte de la capital hondureña.

Barco rescata
En tanto, el coordinador de la RAAN, Reinaldo Francis Watson, dijo que en un barco militar se encuentran 52 pescadores nicaragüenses, todos provenientes de los bancos de pesca de los Cayos Miskitos, pero que desgraciadamente la mitad de ellos están gravemente heridos. “La mayoría de los pescadores presenta quemaduras en todo su cuerpos, algunos están fracturados y otros deshidratados”, destacó.
Sin embargo, aseguró que por el momento se está buscando la forma de trasladarlos a Bilwi, lugar donde se encuentra la brigada de médicos cubanos y nicaragüenses.

Salvó de milagro a 236 pescadores
La embarcación Mr. Julie G, propiedad del Sr. Carlos Goff, salvó de milagro a dos centenares de pescadores que no pudieron salir de los bancos de pesca de los Cayos Miskitos. “Cuando comenzaron a sentir los vientos se refugiaron en la embarcación, de lo contrario estarían todos muertos”, aseguró el capitán de la motonave, James Judier.
El relato del gran milagro inició cuando el dueño del barco, Carlos Goff, orientó al capitán que no se moviera, ya que de hacerlo corría el peligro de que los vientos lo hundieran. “Lo que pasó es que al principio el huracán no iba a golpear los bancos de pesca, pero como a las diez de la noche, la Capitanía nos informa que va para allá, pero ya no pudimos movernos y optamos por dejarlos”, destacó el propietario.
Algo que era involuntario al final se convirtió en un milagro, porque de no ser así, los 236 pescadores estuvieran flotando en el mar junto a los cadáveres de los pescadores encontrados en las playas de Honduras y Nicaragua.

Error de Naval de Puerto Cabezas costó muertes
El marino de la embarcación Mr Julie G., James Judier, confirmó que la Capitanía de Bilwi les comunicó a las once de la mañana del tres de septiembre que los pescadores tomaran sus precauciones por el paso del huracán Félix, pero “nunca nos dijeron que nos saliéramos, sino hasta las once de la noche del mismo día, pero ya era demasiado tarde, por la distancia de los Cayos Miskitos a Bilwi, exactamente 62 millas marítimas”, afirmó el pescador.
La verdad es que el huracán jugó una mala pasada al cambiar de rumbo y ahora los estragos, el desastre y las muertes son palpables en todo la faja costera del Caribe de Nicaragua.

Cayos destruidos
En un recorrido por los Cayos Maras, Witis, Diamond, Tawa Sakia y el Cayo Mayor, se pudo comprobar el desastre provocado por “Félix”. Logramos contabilizar 175 casas y acopios destruidos, puertas, maderas, zinc, termos, cayucos, pangas, compresores, botellas de oxígenos, barriles y trastos de cocinas yacen encaramados en lo que quedó de los manglares de los bancos de pesca.
La destrucción de las viviendas, equipos de pesca y utensilios personales podría aproximarse en este momentos en unos dos millones de dólares, y en cuestión de producción más del millón por mes. “¿Ahora qué vamos a hacer?, ¿con qué dinero vamos a trabajar?”, se preguntó el pescador y sobreviviente del huracán Jemas Judier, capitán de la motonave Mr. Julie.
Ahora está por comprobarse el compromiso del presidente Daniel Ortega de habilitar a los pescadores que perdieron todo en los Cayos Miskitos.

Escenas de dolor por doquier
En tanto, las escenas de llanto, rabia y dolor se volvían frecuentes en medio de los escombros, árboles caídos y casas destruidas.
"Pensé que nos íbamos a morir todos", dijo a la AFP Róger González, al lado del féretro de madera de su esposa, mientras sus 11 hijos lloraban la pérdida de su madre, una indígena de la etnia miskita que murió aplastada en la comunidad de Betania.
Betania se encuentra 20 kilómetros al sur de Puerto Cabezas, una localidad de 40,000 habitantes, donde los equipos de socorro buscaban, con ayuda de helicópteros y lanchas, a los desaparecidos, mientras la población reclamaba alimentos y los restos de sus familiares.

(Con la colaboración de Ernesto García)