Nacional

Predicador viola a una niña de 10

* Violador está preso y la menor es protegida por el Ministerio de la Familia * Se presume que familiares adictos a las drogas son cómplices del abusador y que uno de ellos trató de abusar a otra hermanita de cinco años

Heberto Jarquín

Bluefields / RAAS

La sociedad costeña conmovida por el drama de “Evita”, la niña de diez años violada y embarazada por un primo, volvió a ser estremecida por el descubrimiento de otro caso en el que otra menor de la misma edad, a la que llamaremos “Katia”, fue violada por un predicador de 33 años en un puerto de la Región Autónoma del Atlántico Sur.
El lunes en horas de la madrugada, una vecina de una vivienda que era utilizada para cultos de la iglesia Maranhata, descubrió que el pastor, a quien llamaremos Willy, quien vivía en el inmueble, estaba encerrado con “Katia”.
“Inmediatamente me dirigí a la casa de ‘Katia’, y sus hermanos y cuñada me dijeron: ‘Ella está en su cama’. Cuando les exigí que me la enseñaran descubrimos que no se encontraba, y al ir al templo, ‘Willy’ negó que la niña estuviera ahí, pero la chavala apareció en el patio trasero toda enlodada”, afirmó la testigo.

¿Complicidad?
Otra vecina de “Katia” afirma que los hermanos de la pequeña son adictos a las drogas y que la mandaban a ella a pedir comida donde el pastor, facilitándole que la ultrajara.
Además, señala que cuando estalló el escándalo, los hermanos y la mujer de uno de ellos y cuñada de ‘Katia’ dijeron que ‘Willy’ no tenía la culpa de lo que había pasado, porque era ella la que iba a buscarlo, por lo que no irían a poner ninguna denuncia en contra del supuesto violador ante las autoridades.

Predicador libidinoso
Una de las denunciantes señaló que recientemente hubo un escándalo en la vecindad, cuando descubrieron a ‘Willy’ intentando forzar la puerta de un baño en el que se duchaba una niña.
El padre de esa pequeña ha dicho que esperará a ver qué pasa ahora que el falso pastor está preso por la supuesta violación de “Katia”, y ha dicho que si lo dejan libre, él lo matará con sus propias manos.

¿Hermanita ultrajada?
Una tercera vecina señala que “Wendy”, hermanita menor de “Katia”, de tan sólo cinco años, escapó de ser violada por un hermano de ambas de 23 años, a quien llamaremos “Mike”, cuando él andaba drogado.
Actualmente “Wendy” y otra hermanita de ocho años, a quien llamaremos “Cindy”, están bajo el amparo de su tía Rosa, quien las llegó a rescatar a ellas y a “Katia” cuando se enteró del calvario que vivían al lado de sus tres hermanos y una cuñada.

Entorno macabro
“Rosa” relató que su hermana y madre de las tres menores (“Katia”, “Wendy” y “Cindy”) enviudó y se fue a trabajar a Panamá, dejándolas con dos hermanos mayores y la esposa de uno de ellos.
“Me di cuenta que mis tres sobrinitas estaban en manos de irresponsables y por eso se las fui a quitar, para que no siguieran sufriendo”, afirmó Rosa, quien dijo que sus sobrinos mayores son dados a las copas.
Sin embargo, esta señora niega enfáticamente que “Mike” haya sido capaz de intentar de abusar de Wendy. “Lo que pasa es que a él (“Mike”) no lo quieren en la vecindad porque toma bastante y es malcriado y agresivo cuando anda borracho”, argumentó.

Infortunio
La jefa de la Comisaría de la Mujer de Bluefields, inspectora Martylee Ingram, informó que el pastor y supuesto verdugo de Katia fue capturado el martes, y la tarde de ayer miércoles una comisión de la Policía, Ministerio de la Familia y este corresponsal, fueron a rescatar a la pequeña, quien se encuentra resguardada por una sicóloga.
Hoy jueves, “Doña Rosa” brindará su testimonio en contra del pastor y supuesto violador, y al mismo tiempo llevará a “Wendy” ante médicos y sicólogos para determinar si ha sido víctima de violación.
Mientras que “Katia” se muestra serena y callada, “Wendy” refleja signos de miedo y
desconfianza. Representantes de la Comisaría de la Mujer y el Ministerio de la Familia de Bluefields dijeron que tomarán todas las medidas pertinentes para que las niñas reciban atención profesional del mejor nivel.
También se comprometieron a protegerlas bajo estricta discreción y se han volcado a juntar las pruebas para acusar judicialmente al o los supuestos victimarios.
Por su parte, el procurador de Derechos Humanos de la RAAS, Wilfredo Jarquín Lang,
anunció que apoyará a la Comisaría de la Mujer y al Ministerio de la Familia en la investigación, e hizo un llamado a denunciar a personas que explotan o prostituyen a sus propios hijos.