Nacional

Deslaves, bloqueos y lluvias de árboles

* Daños en Triángulo Minero, Prinzapolka y otras comunidades * Matagalpa en alerta, y tienen albergues preparados * Vigilado el volcán Casitas, y parece que “Félix” perdonó a la RAAS

“Félix” todavía es una amenaza. Pese a que durante la tarde de ayer, el huracán redujo su categoría hasta convertirse en tormenta tropical, en todo el país se mantienen las alertas antes las posibles inundaciones y deslizamientos de tierra. Damnificados en toda Nicaragua, especialmente en el Norte, enfrentan ahora un nuevo drama: las lluvias.
En el Triángulo Minero, los municipios de Bonanza y Rosita fueron gravemente afectados por el paso del huracán “Félix”. Según el recuento de los daños, efectuado por las autoridades en la zona, se reportaron más de 100 viviendas destruidas. Diez de forma total.
En Prinzapolka, Rosita y Bonanza, al menos cuatro mil personas tuvieron que autoevacuarse, luego que el huracán los azotara durante 15 horas con lluvias continuas y fuertes vientos.
Sin embargo, según los alcaldes municipales, fueron las comunidades indígenas y mestizas asentadas en las cercanías de las riberas de los ríos en la zona del Triángulo Minero las que más sufrieron las consecuencias del paso del ciclón.
Máximo Sevilla, alcalde de Bonanza, informó que 1,200 damnificados se mantenían a salvo en 12 albergues.

Lluvia de árboles
En Bonanza también se reportaron daños en infraestructuras. Tal es el caso de la delegación policial de este municipio, que quedó parcialmente destruida por un árbol que fue arrastrado por el viento. Otro árbol cayó en el taller eléctrico de la empresa minera Hemco, y otro más en el hogar de monjas de dicha ciudad.
En Rosita, unas 600 personas permanecían en escuelas comunales. La mayoría eran niños y ancianos.
Tanto en Rosita como en Bonanza, el fluido eléctrico se suspendió, debido a que los cables yacían en el suelo. Sin embargo, hasta la tarde de ayer, no se informó sobre pérdidas humanas. En cambio, en Siuna y Mulukukú no se reportaron graves daños.

Matagalpa alerta: 38 albergues listos
En Matagalpa, la vulnerabilidad de algunos municipios ante deslizamientos e inundaciones, por las lluvias que dejó a su paso el huracán “Félix”, mantiene en alerta al comité departamental de Prevención y Mitigación de Desastres de esa ciudad. Hasta ayer no se reportaban daños.
En total se prepararon 38 albergues en todo el departamento, para trasladar a los pobladores en caso de emergencias. Las clases fueron suspendidas en los municipios con mayor peligro, como Matagalpa, Waslala, Río Blanco, Matiguás y Rancho Grande.
Por su parte, las autoridades policiales y militares en el departamento informaron que estaban preparadas las condiciones para atender cualquier eventualidad.

Deslaves y aislados en Jinotega
En Jinotega, el teniente coronel Noel Pichardo, informó que en las afueras del municipio de Wiwilí se reportó un deslave de tierra, pero no brindó mayores detalles.
Por otro lado, dijo que cerca de 500 personas de San Andrés del Bocay se autoevacuaron, con apoyo de efectivos militares. Y notificó que hasta la tarde de ayer no tenían información sobre la situación de pobladores de la comunidad de Raití, aunque había enviado una expedición.
La alerta en Jinotega se mantendría en los municipios de Wiwilí, el Cua, Bocay y Pantasma, dónde se registraron fuertes lluvias. Eugenio López, alcalde de Jinotega, aseguró que hay 26 refugios preparados.
En Nueva Segovia evacuarán a la fuerza

En Nueva Segovia las autoridades ya activaron los Comités Municipales de Prevención (Comupred) en lugares como Ocotal, Dipilto, Mozonte, Jalapa y Macuelizo, para actualizar información sobre refugios, rutas de evacuación y logística de apoyo.
En otras poblaciones como Telpaneca y Wiwilí se maximizaron las medidas por un posible desbordamiento del río Coco, en cuyas riberas hay importantes asentamientos humanos.
Marciano Berríos, Alcalde de Ocotal, advirtió que ante la amenaza de lluvias constantes evacuarán a familias en riesgo, y si es necesario las reubicarán por la fuerza. “Nuestra prioridad es que no haya pérdidas humanas. La gente debe comprender eso”, afirmó.
El Comupred de esta ciudad tiene puntualizadas 62 instalaciones públicas y privadas para ser ocupadas como refugios para albergar a posibles evacuados.
Familias enteras en faldas de cerro “El Volcán”

En Dipilto, quince familias que viven en las faldas del cerro “El Volcán” se mantenían alerta. “Estamos listos a salirnos. Las familias saben que sólo es tomar a los niños, y ahí que se quede todo lo demás”, declaró a EL NUEVO DIARIO Noel Talavera, habitante del lugar.
Las autoridades de Defensa Civil estiman que de llegar a ocurrir el deslave, éste sería de varios miles de metros cúbicos que se encauzarían en un afluente del río Dipilto, y volvería a poner en crisis el abastecimiento para unos cuarenta mil habitantes.
Mientras tanto, el comisionado Guillermo Saballos, jefe policial en el departamento de Madriz, informó que se establecieron dos puestos de mando: uno en el Cuerpo de Bomberos y otro en la Policía, con funcionarios de diferentes instituciones del Estado. Varios sectores de la ciudad de Somoto, Telpaneca y Cusmapa son los de mayor vulnerabilidad ante influencias de huracanes.
En Río San Juan, listos camiones y pangas

En el departamento de Río San Juan, hasta la tarde de ayer no se reportaban daños por el paso del huracán Félix.
Pero oficiales del Destacamento Militar Sur mantenían preparadas tres pangas y cinco camiones para movilizar pobladores que pudieran resultar afectados por alguna emergencia.
En esa zona las condiciones climáticas ayer eran bastante favorables, aunque las autoridades no descartaban lluvias al final del día. El comité de emergencia de esta localidad informó que en el caso de que se presentaran precipitaciones la atención se concentraría en las comunidades ubicadas en las orillas del Río San Juan.
En Juigalpa, Chontales, la situación era similar. No se reportaban lluvias hasta la tarde de ayer, y el Comité de Atención, Prevención y Mitigación de Desastres de la zona no registraba mayores afectaciones por el paso del huracán.

(Con la colaboración de Tatiana Rothschuh y Yelba Tablada)

Geólogos checos aseguran que volcán se seguirá desplomando

VOLCÁN CASITAS VIGILADO

Róger Olivas / CHINANDEGA

En Chinandega, la comisión de operaciones especiales, el comité departamental y los trece comités municipales de socorro se encontraban en alerta verde, ante el desplazamiento del huracán “Félix”. De acuerdo con los pronósticos, el ciclón que azotó Nicaragua provocaría lluvias a partir de ayer por la noche en este departamento.
El mayor Carlos Cáceres, jefe departamental de la Defensa Civil, informó a EL NUEVO DIARIO que se esperan de seis a ocho horas de lluvias fuertes a moderadas, por lo que dan seguimiento al fenómeno natural.
El mayor del Ejército manifestó que mantienen un monitoreo, a través de los comités de socorro de Chichigalpa y Posoltega, el volcán Casitas, donde la semana pasada, producto de las lluvias provocadas por las ondas tropicales 28 y 29 se reportaron pequeños derrumbes.
“Un estudio de geólogos checos revela que este volcán continuará desplomándose pero no sabemos cuando. Siempre lo monitoreamos”, recalcó el jefe de la Defensa Civil de este departamento.
Cáceres recomendó a los habitantes de sitios vulnerables, como las cercanías de los ríos y volcanes, tomar las medidas de precaución. “Deben cuidar a niños, ancianos y no transitar cuando hayan tormentas ni agarrar cables eléctricos”, dijo el oficial.
El jefe militar afirmó que tienen el inventario de las escuelas autorizadas por el Ministerio de Salud (Minsa) que servirán como refugio en caso de damnificados, y señaló que tres veces al día mantienen comunicación con el comité de socorro de Villa Nueva, como parte del plan contingente ante cualquier eventualidad del Cerro Guansapo, el cual se ha agrietado.

FÉLIX “PERDONA” A LA RAAS

Heberto Jarquín / Bluefields/ RAAS

Los pobladores de la Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS, no sufrieron las secuelas del paso del huracán “Félix”. Sin embargo, se evacuaron unas 122 familias --que suman 675 personas--, de los municipios de Laguna de Perlas y de la Desembocadura de Río Grande de Matagalpa, como medida de prevención.
El capitán Julio Díaz Romero, jefe de Defensa Civil en la región, informó que se envió asistencia a las familias que permanecen en los albergues. “El miércoles regresarán a su hogares”, dijo.
Díaz afirmó que este jueves se reanudarán las clases en Bluefields, Kukra Hill, El Tortuguero, La Cruz de Río Grande y Corn Island. Mientras que en Laguna de Perlas y la Desembocadura de Río Grande los escolares regresarán a las aulas hasta el próximo lunes.
Solidaridad con sus hermanos costeños

Mientras tanto, los blufileños se han desbordado en aportar víveres, medicamentos, ropa y dinero en efectivo, en calidad de ayuda humanitaria a sus hermanos de la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN. La recolecta es encabezada por el movimiento de Boy Scouts, la Cruz Roja y periodistas costeños.
Marta Taylor, divulgadora del Consejo Regional de la RAAS, informó que se han recaudado más de 22 mil córdobas, ropa, frazadas, víveres, pilas y agua purificada, para ayudar a los damnificados. Por su parte, Yadira Flores, concejal regional, hizo un llamado para que la colecta se administre de manera transparente.