Nacional

A 260 km por la zona más pobre

* EL PAÍS tipifica Puerto Cabezas como “tierra de turistas extranjeros, epidemias y hambrunas”

EL PAIS, Madrid / Miami

El huracán Félix entró por la zona más pobre de Nicaragua a 260 kilómetros por hora y dejó a miles de personas sin casa en la región de Puerto Cabezas. Conforme avanzaba hacia Honduras iba bajando su intensidad desde la máxima de cinco hasta la tres. Pero Honduras no bajó la guardia y mantuvo la alerta roja. En Puerto Cabezas, tierra de turistas extranjeros, epidemias y hambrunas, el Félix dejó un rastro de dos muertos y cientos de casas sin techo.
“En la región de Puerto Cabezas abundan las zonas pantanosas. La gente construye sus casas sobre tablones, a la orillas de los ríos”, relataba este martes el periodista Carlos Salinas, del diario nicaragüense La Prensa. “Me hizo gracia ver cómo un periodista de la cadena CNN entrevistaba a una señora de Puerto Cabezas y le preguntaba si ya habían protegido las ventanas y las puertas de sus casas. Y aquí la gente no tiene ni para comer; menos aún para encontrar materiales para proteger la ventanas”.
La mayoría de la población de la región de Puerto Cabezas y del municipio Las Minas se abastece de agua potable a través de pozos artesanales, los que quedaron contaminados por las inundaciones que arrastró el huracán, según informó la presidenta de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, Ruth Selma Herrera.
Cientos de personas se negaron a abandonar sus casas, y unas 10,000 fueron alojadas en iglesias y escuelas. Pero tampoco esos refugios estaban a salvo del Félix. El 80% de las escuelas de Puerto Cabezas y sus alrededores perdieron sus techos, según el Ministerio de Educación. “La iglesia de Santa Trinidad fue despojada del techo por el huracán y 800 personas se quedaron dentro de la iglesia, a merced de la lluvia, entre cuatro paredes”, relató Leonor Álvarez, periodista del rotativo de Managua EL NUEVO DIARIO.
Las imágenes que difundían los canales nicaragüenses presentaban decenas de casas sin techos y calles convertidas en ríos, árboles derribados y cables de electricidad rotos y diseminados por los suelos.

Una niña, primera víctima
Una niña recién nacida fue la primera víctima mortal del Félix. La pequeña murió de frío en un albergue de Puerto Cabezas, según declaró a EFE el teniente coronel Álvaro Rivas, de la Defensa Civil del Ejército nicaragüense. “La madre no la abrigó muy bien, se descuidó y la niña pereció”, agregó.
La región caribeña de Puerto Cabezas es una de las más bellas de Nicaragua. Pero sólo se accede a ella a través de lanchas y avionetas, por lo que las vacaciones en este lugar sólo están al alcance de los turistas extranjeros.