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Advierte Ineter: inundaciones y deslizamientos

* Lluvias de 350 a 400 milímetros * Crecerán los ríos por todas partes

AFP

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) alertó este martes a la población ante el potencial peligro de que ocurran inundaciones y deslizamientos de tierra a causa de lluvias torrenciales pronosticadas por el paso del poderoso huracán “Félix”.
El presidente del Ineter, Alejandro Rodríguez, pidió a las personas que viven cerca de cerros y ríos "que no tengan exceso de confianza", porque el huracán ha perdido fuerza pero sigue siendo peligroso por la cantidad de agua que caerá.
Félix tocó tierra en el litoral Caribe a las 04H45 de la mañana del martes (10h45 GMT) como un huracán de categoría cinco --la máxima en la escalas Saffir-Simpson-- y arrasó varias poblaciones de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Pese a que Félix había salido del país a eso de las 03H00 locales con dirección a Honduras, el peligro para Nicaragua no ha cesado por las lluvias que arrastra consigo, advirtió el Ineter.
El aviso de inundaciones o deslaves regía para Managua y los departamentos de León y Chinandega, en el noroeste, y Matagalpa, Jinotega y Somoto, en el norte, cubiertos por las bandas nubosas de Félix que en su trayecto hacia Honduras iba perdiendo fuerza.
"Las lluvias pueden comenzar en cualquier momento, a medida que (el huracán) se adentre al norte en su trayectoria hacia Honduras, por donde podría estar saliendo en las próximas horas", dijo Rodríguez durante una rueda de prensa del Comité de Emergencia junto con el presidente Daniel Ortega.
Precipitaciones de 375 a 400 milímetros
Las precipitaciones esperadas son de cerca de 375 y 400 milímetros, y en algunos casos aislados, en la montaña, de hasta 500 milímetros, lo que es una "precipitación exagerada", ya que sólo en Managua el promedio anual de lluvia es de 250 milímetros y ahora hablamos de que en uno o dos días se va a recibir esa cantidad de agua, explicó Rodríguez.
"Esto va a provocar la crecida de los ríos de manera considerable en todas las comunidades", insistió Rodríguez, quien planteó a los miembros del Comité de Emergencia establecer una alerta amarilla en caso de que sea necesario.
Las comunidades que están sobre el curso del río Coco que desemboca en la vertiente del Atlántico también deben estar alertas, porque el peligro no ha cesado, ya que puede haber crecida del caudal de los ríos, agregó Rodríguez.
Otro peligro son los deslaves, porque son zonas bastante montañosas y si el temporal de lluvias se prolonga unas horas, la humedad va a provocar deslizamientos.
"Les hago un llamado a las comunidades que ya conocen que están en zonas propicias (a deslaves o inundaciones) deben estar alertas, si las lluvias duran unas horas es un mal presagio y deben salir", indicó.
La preocupación de las autoridades tenía muy presente los daños provocados en 1998 por el huracán Mitch, que dejó unos tres mil muertos y cerca de un millón de damnificados en todo el país.