Nacional

Decretan estado de desastre en la RAAN

* Presidente promete nuevas y mejores casas * Secuelas del huracán igualmente peligrosas * Comunidad internacional empieza a responder

Esteban Solís

El gobierno decretó el Estado de Desastre para los territorios de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), tras el paso devastador del huracán “Félix”.
El presidente de la República, Daniel Ortega, que se comunicó con varios funcionarios desplazados a la zona desde el día anterior, prometió ayuda inmediata a los afectados por el meteoro, e incluso, dijo que las nuevas casas que levantará el gobierno con ayuda local e internacional serán mejores que las dañadas por el huracán.

Ineter advierte sobre inundaciones y deslaves
Por su parte, el director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Alejandro Rodríguez, advirtió que el peligro no ha pasado independientemente de que el huracán haya abandonado el territorio nacional, pues las intensas lluvias que deja como remanente de las bandas nubosas se van a precipitar en grandes cantidades en Estelí, Jinotega, Nueva Segovia y Somoto, fundamentalmente.
Rodríguez también alertó sobre eventuales deslaves e inundaciones por el desbordamiento de ríos, porque se calcula que caerán en algunas de estas zonas hasta 375 milímetros de agua. Asimismo, en regiones montañosas no se descarta que la pluviosidad alcance los 500 milímetros. Para tener una idea de lo que eso significa, en Managua caen al año mil 200 milímetros de agua, y solamente en dos días caerán entre 375 y 500 milímetros en algunas zonas producto del huracán.
Lumberto Campbell, Secretario de Gobierno para las comunidades de las regiones del Atlántico, informó desde Bilwi, que no tenían información sobre las comunidades costeras, porque las olas del mar estaban muy altas.
Situaciones dramáticas, alarmantes y hasta de destrucción total de viviendas en varias comunidades de la región, reportaban los funcionarios del gobierno, entre ellos el responsable del Sistema Nacional de Prevención de Desastres (Sinapred), Ramón Arnesto Soza.
En Bilwi los datos preliminares indicaban la destrucción de unas 2 mil 700 viviendas, mientras que en la comunidad de Tuapí contabilizaban 110 casas destruidas, solamente quedaron en pie y sin techo siete casas, y eso porque están hechas de concreto. En la Barra de Sandy Bay se informó de unas tres mil viviendas arrasadas por el huracán.
Tampoco se tenía una evaluación sobre las condiciones en que se encontraban las zonas del llano norte y el llano sur, ni tampoco se sabía en qué estado quedaron las rutas de acceso a las minas (Bonanza, Siuna y Rosita). La ministra de Salud Maritza Cuan, informó que el hospital de Bilwi fue trasladado a las instalaciones del Inatec, con aproximadamente 45 pacientes hospitalizados, tres de ellos menores de edad en estado crítico.
Alimentos, avituallamientos, medicinas, materiales de construcción y agua potable están entre los requerimientos de urgencia. El titular de ENEL, Ernesto Martínez Tiffer, anunció ayer mismo que la empresa enviaría de inmediato postes y material para cubrir los daños a esa infraestructura y restablecer lo antes posible el servicio de energía en las áreas establecidas.
Ayer mismo, el presidente Ortega informó que tuvo comunicación con el embajador de los Estados Unidos, Paul Trivelli, quien ofreció ayuda, entre la que se contabiliza transportación aérea, fundamentalmente helicópteros, y una suma de 25 mil dólares, disponibles para la Cruz Roja Nicaragüense.
El mandatario agradeció el gesto del diplomático norteamericano tras anunciar también que la Cancillería estaba en comunicación constante con la comunidad internacional, que puso a disposición ayuda inmediata para este tipo de emergencias que oscilan entre los 50 mil y cien mil dólares, así como ayuda posterior para la etapa de la reconstrucción.
En momentos en que el presidente Ortega recibía información de los funcionarios que se encuentran en Bilwi entró una llamada de su colega de Honduras, Manuel “Mel” Zelaya, quien también se puso a la orden del pueblo y gobierno de Nicaragua para ayudar en la medida de sus posibilidades. Zelaya interrumpió la comunicación, pues en ese mismo instante ingresaba a territorio hondureño, ya degradado a categoría uno, el huracán “Félix”.
Ortega y Zelaya acordaron encontrarse, posiblemente este miércoles en algún lugar de la frontera común para visitar juntos la zona de desastre en la parte nicaragüense, y luego desplazarse a Honduras, para constatar los eventuales daños ocasionados por el poderoso huracán.
Ayer se informaba que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) había dispuesto de alguna ayuda. El presidente Ortega calificó la situación de grave, aunque no se compara con la pérdidas de vidas humanas y daños materiales que dejó el Mitch.
El subdirector de la Policía, comisionado general Horacio Rocha, informó que hasta ayer no tenían información sobre pillajes o actos vandálicos debido a la fuerte presencia de elementos del orden tras anunciar que varios contingentes policiales saldrán desde Managua y las minas para reforzar el Caribe Norte.
El decreto ordena también a los ministerios de Estado y los entes descentralizados en el área de su competencia, proceder de forma inmediata a la ejecución de programas que coadyuven a remediar los efectos negativos producidos por el colapso de las comunicaciones terrestres, la destrucción de viviendas e infraestructura, así como acciones dirigidas a la rehabilitación de los servicios básicos a la población y las tareas de reconstrucción.

En ese sentido, el decreto Ejecutivo ordenó al Ineter, al Instituto de la Vivienda, al Fondo Social de Emergencia, al Instituto de Fomento Municipal y a Enacal, disponer de los fondos presupuestados así como de la cooperación internacional para poner en práctica los planes de rehabilitación y reconstrucción.
De igual manera, ordena al gobierno regional y a los gobiernos municipales del Atlántico Norte mantener activados los sistemas de prevención en armonía con la sede central desde Managua.