Nacional

Procuradora seguirá caso de acoso sexual


María Haydée Brenes

“No son raros en Nicaragua los casos de jefes que pretenden o logran desde su posición de poder abusar de sus subordinadas, pero el que se dé no quiere decir que sea correcto, y, peor aún, que sea permitido”, declaró la procuradora especial de la Mujer, Débora Gradison, en referencia al caso de la joven Fatma Denise Cantarero, quien denunció a su ex jefe en el Centro de Historia Militar, general Francisco Barbosa Miranda, ante la Fiscalía General de la República.
La Procuradora expresó que la oficina a su cargo dará seguimiento al caso, así como también hará las investigaciones pertinentes en el Ejército de Nicaragua, a fin de conocer a profundidad por qué no se dio el trámite correspondiente a la denuncia a lo interno de la institución castrense.
“Este tipo de casos de abusos son frecuentes, pero no todas las mujeres están dispuestas a denunciarlos, porque la sociedad tiende a culpabilizar a la mujer. Siempre que algo como esto ocurre, hasta las mismas mujeres compañeras de labores de las acosadas o abusadas tienden a darle la razón al hombre o se quedan calladas y omitiendo el hecho favorecen al abusador”, destacó la Procuradora.

Hay otros casos
La Procuradora declaró que la joven Cantarero no es la única víctima, sino que hay muchas en el país. “En lo que va del año hemos recibido cuatro denuncias de acoso o abuso sexual de parte de hombres que aprovechando su jerarquía laboral se aprovechan de las mujeres subordinadas a su cargo. Tenemos un caso en el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, dos casos dentro de la Policía Nacional y un caso más en una Organización no gubernamental”, dijo Gradison. A su juicio, la palabra de la víctima debe bastar para que el Ministerio Público dé paso al proceso.