Nacional

Ortega decreta estado de desastre

Ortega se comunicó con el embajador de los Estados Unidos, quién ofreció transportación aérea y fondos para la cruz roja hasta por 25 mil dólares

Esteban Solís

El gobierno decretó el Estado de Desastre en los territorios de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) tras el paso devastador del huracán “Félix” que hasta ayer, según datos preliminares, había dejado cuatro personas fallecidas, una desaparecida, unas 6 mil personas damnificadas y cerca de 30 mil viviendas destruidas y semidestruidas.
En Bilwi, la capital de la RAAN, el 80 por ciento del tendido eléctrico y telefónico fue colapsado por la furia del meteoro que tocó tierra a las 5.15 de esta mañana, en la Barra de Sandy Bay, con categoría 5, la máxima en la escala Safir-Simpson.
El presidente Daniel Ortega se comunicó esta tarde, cuando el huracán abandonaba territorio nacional, con varios de sus principales colaboradores dentro del gabinete de gobierno, que desde el lunes se desplazaron a la región.
Un funcionario de la cancillería nicaraguense informó que ya habían establecido contactos con representantes de la comunidad internacional y se disponía a ayudar de emergencia con 50 y 100 mil dólares por cada uno de los países.
Ortega informó que alrededor de las dos de la tarde, se había comunicado telefónicamente con el embajador de los Estados Unidos, Paul Trivelli, quién ofreció transportación aérea (helicópeteros) y fondos para la cruz roja hasta por 25 mil dólares.
El responsable de planes y operaciones del ejército de Nicaragua general Oscar Balladares, informó que la pista y la torre de control del aeropuerto de Puerto Cabezas así como el muelle, sufrieron daños.
En la capital de la RAAN habían 32 comunidades afectadas y alrededor de 9 mil 900 personas en albergues. También hubo serios daños en Waspán, Bismuna, Bonanza, Rosita y se reportaba una persona desaparecida en Sandy Bay.
El presidente Ortega, tras la lectura del decreto, envió un mensaje de aliento a los familiares de las víctimas y se solidarizó con los damnificados, a quienes les prometió ayuda de inmediato y la reconstrucción de sus viviendas “mejor de la que estaban antes”.