Nacional

Puerto Cabeza está viviendo una “desgracia”

Son incontables las casas destruidas tanto parcial como total, los techos vuelan, incluso el techado de los albergues

Fermín López

Tal y como lo había pronosticado la Alcaldesa de Puerto Cabeza, Nancy Elizabeth Enríquez, los caribeños “están viviendo una desgracia”.
“Vamos a tener bastante desgracia si el huracán nos llega a pegar”, decía ayer Enríquez. Hoy sus temores se hicieron realidad. “No hay alimentos, no hay agua, no hay víveres”.
A las 4:20 de la madrugada los vientos dejaron de ser normales en Puerto Cabeza y desde esa hora la situación no ha regresado a la calma. Son incontables las casas destruidas tanto parcial como total, los techos vuelan, incluso el techado de los albergues.
Al menos mil damnificados, que estaban refugiados en dos iglesias, sienten sobre sus cabezas la furia de Félix después de que sus albergues fueron despojados de los techos.
En las calles reina un exterminador invisible que arranca árboles, casas, techos, bota postes y hace que todo parezca bailar la danza del desastre en el aire, que flagela con vientos máximos de 260 kilómetros por hora.
Los techos de las iglesias Santa Trinidad, donde hay 800 refugiados, y Asambleas de Dios, ubicada en el barrio Alemán y donde se encuentran 200 personas, se levantaron por los potentes vientos y se perdieron en la lejanía. Un hospital improvisado en el Inatec y la casa regional de gobierno también sufrieron daños por el azote de Félix.
Alerta roja
El gobierno de Nicaragua decretó en la madrugada de hoy alerta roja en la Región Autónoma del Atlántico Norte, alerta amarilla (vigilancia del fenómeno) en el Caribe Sur y alerta verde (preventiva) en el resto del territorio nacional.
El ojo del "potencialmente catastrófico" huracán "Félix", con vientos máximos de 260 kilómetros por hora, tocó hoy tierra en la costa nordeste de Nicaragua, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EEUU.
Los meteorólogos del CNH, con sede en Miami, indicaron que el vórtice de "Félix" estaba localizado "muy cerca de Punta Gorda", en el nordeste del país, y a unos 16 kilómetros de Punta Cabeza, también en ese país.
El presidente Daniel Ortega dijo esta madrugada que la alerta verde se decretó para el resto del territorio nacional tomando en cuenta que "la extensión del fenómeno es tan grande que seguramente afectará con lluvias a Managua (capital del país)".