Nacional

Plaga de derrame de hidrocarburos


María Haydée Brenes

Nicaragua sufre una plaga de derrames de hidrocarburos que tienen como única causa la falta de mantenimiento a las infraestructuras que los contienen, declaró la licenciada Tania Osejo, coordinadora del área de incidencia del Centro Ambientalista “Alexander Von Humboldt”.
Según Osejo, el derrame en la estación de servicio “Estrella del Sur”, del municipio de San Rafael del Sur, es una prueba más de que en nuestro país no se da la suficiente importancia, ni se destina el presupuesto necesario para evitar daños al medio ambiente a causa de derrames.
“Todas las infraestructuras del país son sumamente viejas, y no se hace en ellas la inversión debida, y para colmo las instituciones encargadas de velar por el cumplimiento de estándares mínimos que nos garanticen que no habrá derrames no cuentan con el presupuesto requerido para cumplir su función”, expresó Osejo.
De limosna
De acuerdo con Osejo, el Presupuesto General de la República se reduce cada vez más para el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena), el cual, por falta de recursos económicos, no contrata personal especializado, y, peor aún, ni siquiera puede mantener, por lo menos, a un delegado por municipio.
“Marena tiene un delegado por departamento que se debe movilizar en moto y ver todos los problemas ambientales, hacer inspecciones. Ahora con la descentralización tiene que autorizar permisos ambientales, es demasiado trabaojo para una sola persona”, expresó la ambientalista.
También Osejo destacó que con los escuálidos recursos que se tienen en el Marena, es un lujo considerar que podrán pagar a especialistas, esto debido a que éstos se preparan fuera de Nicaragua, pues las universidades nacionales carecen de especialidades como la de hidrocarburos, por ejemplo, entonces para especializarse en el tema, un ingeniero químico debe ir a México, Argentina, Norteamérica o Europa.
Una reforma dormida
Osejo manifestó que desde hace dos años, el Centro Humboldt introdujo en la Asamblea Nacional una reforma a la Ley General de Hidrocarburos, la cual busca incrementar los estándares necesarios para que operen no sólo las gasolineras sino en todo el proceso de descarga, transporte, almacenaje de los hidrocarburos en general.
“Esta reforma está para ser consultada, pero se ha quedado dormida en manos de las Comisiones correspondientes, esperamos que este derrame --que ya suma una docena en gasolineras--, más el del tanque de almacenamiento en Puerto Sandino, sean la alarma, para que de una vez se tomen cartas en el asunto con la urgencia que se requiere. No podemos sólo quedar mirando cómo ocurren, si no, cuando veamos, no tendremos nada que cuidar porque todo estará destruido”, afirmó la licenciada Osejo.
Cinco mil
De acuerdo con los ambientalistas en Nicaragua, las afectaciones de los derrames son incalculables para el medio ambiente, pero son una amenaza latente para cinco mil familias que se encuentran en las áreas donde se han producido.
Estudios del Centro de Investigaciones de los Recursos Acuáticos de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (CIRA-UNAN) expresan que la exposición prolongada a sustancias tóxicas como el combustible provocan intoxicaciones crónicas.
También en el caso de los combustibles, éstos tienen en su composición plomo y aditivos que en el corto, en el mediano o en el largo plazo --según responda cada organismo--, pueden presentar cáncer o mutaciones.