Nacional

Ascendido a Coronel y acosada a la calle

**Fatma Denise Cantarero, ex trabajadora de Instituto de Historia, dice buscar justicia que en cuerpo castrense no encontró **La acusación en Fiscalía General señala al ahora coronel Barbosa de mentirle sobre supuesto despido para atemorizarla y obtener sus favores **Ahora tengo miedo, porque mis testigos estarán bajo sus órdenes en el Centro de Historia Militar y él puede tomar represalias, afirma

María Haydée Brenes

Una denuncia por acoso sexual tendrá que enfrentar el recién nombrado Coronel del Ejército de Nicaragua, Francisco Barbosa Miranda, después que la licenciada Fatma Denise Cantarero Lau, ex trabajadora del Centro de Historia de dicha institución, decidiera iniciar el proceso “en busca de la justicia que el Ejército no supo dar”, en la Fiscalía General de la República.
De acuerdo con la demandante, de treinta y dos años, el ahora coronel Barbosa Miranda abusó de su autoridad en busca de un acercamiento sexual con ella, bajo el pretexto de ayudarle para que no fuese despedida.
Cantarero Lau expresó que todo inició en 2005, cuando su jefe inmediato, el entonces teniente coronel Barbosa Miranda, le llegó con el “rumor” de que en la reestructuración de la Plantilla “25 Aniversario” habría traslados y despidos que afectarían a todos, incluso al Centro de Historia Militar.
Inició el rumor
Días después de ese “rumor”, el sábado 11 de febrero de 2005, a las ocho de la noche, Barbosa Miranda se presentó a casa de la denunciante, con la excusa de hablar urgentemente con ella, pues andaba buscando con sus contactos la forma de ayudarla para que en lugar de ser despedida, la reubicaran.
“Yo le dije que entrara a mi casa, donde estaba mi familia, pero se negó, y propuso tomarnos un café en la gasolinera de cerca, y cuando me subí a su carro me dijo: ‘Mejor vamos a mi casa, porque en la computadora tengo la lista de los que van a despedir’. A mí no me pareció nada malo, hasta que llegamos, y una vez dentro de su casa me dijo que su esposa e hijos estaban en León, hablamos de lo del posible despido y yo me sentía incomoda, entonces le dije: ‘Si puede hacer algo por mí, bueno, si no, no se preocupe. Muchas gracias…, traté de ser parca’”, relató Cantarero Lau.
¿Cómo te gustan los hombres?
Después de eso, el teniente coronel comenzó a hacerle preguntas privadas a su subordinada, según el criterio de ésta.
“Él me dijo: ‘Espérate, decime: ¿cómo te gustan los hombres? ¿Estás comprometida? Yo siempre te veo sola, contame qué haces en tus horas libres que no te veo acompañada. ¿Cuántos pretendientes tenés? ¿Ya has tenido hijos?’, y otras cosas más, entonces me levanté y le dije que me llevara a mi casa, que no tenía por qué responderle esas cosas”, expresó la denunciante.
Todo el Ejército lo supo
Ante la situación vivida, Cantarero Lau habló con el entonces jefe del Centro de Historia Militar, coronel Ricardo Wheelock Román, quien hizo un llamado de atención a su subordinado y tranquilizó a la joven, expresando que no sería despedida, que ese rumor era falso.
Lo que no previó el jefe del Centro de Historia, fue que a la salida de esa reunión Barbosa Miranda llamaría a Cantarero Lau para advertirle que sería despedida y él no haría nada por ella, pues había ido a decirle al Coronel.
Después de eso, afirma Cantarero Lau, ya no tuvo paz, pues Barbosa Miranda le tiraba la puerta, los documentos de trabajo, inició rumores sobre su preferencia sexual, de forma que la situación laboral se volvió insostenible, razón por la cual solicitó al coronel Wheelock un traslado a otra área, pero en lugar del traslado fue despedida.
“Yo inicié una demanda laboral que está en proceso aún, e hice gestiones por medio del coronel Wheelock, hasta que al fin fui recibida por el inspector general Ramón Calderón Vindell. En esa reunión estuvieron el coronel Wheelock y el teniente coronel Barbosa, y yo aproveché para confrontar al teniente coronel, y él no respondió las razones de haberme ido a buscar, la intención de sus preguntas, sólo guardo silencio”, comentó Cantarero Lau.
“El inspector general Calderón Vindell, ante el silencio del teniente coronel Barbosa me dijo que pasaría mi caso a Auditoría para que investigara y determinaran si él iría a Régimen Disciplinario, que me avisarían, y a la fecha no hicieron nada”, prosiguió la denunciante.
Dos más
Después de ser despedida, Cantarero Lau se enteró de que dos mujeres más habían sufrido acoso por parte del teniente coronel Barbosa. De ellas una dejó el Ejército y la otra permanece dentro, pero fue trasladada de área. Ambas, según la denunciante, serán sus testigos en el juicio, pues están dispuestas a ir hasta las últimas consecuencias.
“Yo busco la justicia que el Ejército no supo dar ante estas situaciones de acoso. No es posible que permitan que el nombre de la institución sea manchado por una persona que sin pudor aprovecha su rango para intentar abusar de sus subordinadas, pero ahora tengo miedo, porque mis testigos estarán bajo sus órdenes en el Centro de Historia Militar, y él puede tomar represalias en su contra haciendo uso de su autoridad. Tengo miedo de eso y también porque muchas personas me han advertido que él es un ‘grandote’ y yo no, lo que me ha ocasionado depresión, ha alterado mi diabetes pero seguiré porque es una cuestión de dignidad”, expreso Cantarero Lau.
EL NUEVO DIARIO trató en reiteradas ocasiones de comunicarse con el general Adolfo Zepeda, Director de Relaciones Públicas del Ejército de Nicaragua --para conocer la versión de la institución y del denunciado-- pero no contestó ni devolvió las llamadas.

“Él es militar;
ella civil”
El caso de Fatma Denise Cantarero Lau está siendo llevado por el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), y acompañado por la Red de Mujeres contra la Violencia.
“Nosotras estamos con ella porque sus derechos humanos fueron vejados por la institución al no dar la debida investigación y castigo, porque se protegió al hombre que a la vez es militar con un alto rango ahora, y a ella se le mandó a la calle porque es mujer y civil”, dijo la licenciada Jamileth Mejía, vocera de la Red de Mujeres contra la Violencia.