Nacional

RAAS, paraíso para depravados y criminales

* Caso “Evita” destapa Caja de Pandora de delitos sexuales y violencia intrafamiliar * Red de Mujeres se desplaza a la Región para librar guerra sin cuartel contra esta clase de delincuentes

Heberto Jarquín

BLUEFIELDS / RAAS
El descubrimiento de unos 10 casos de violaciones, abusos deshonestos, maltratos y homicidios, cometidos en contra de niñas y mujeres indefensas, provocó la movilización de la Red de Mujeres Contra la Violencia de la Región Autónoma del Atlántico Sur, que ayer viernes proclamó una lucha si cuartel contra los verdugos de estas nuevas “Evitas”.
“Nos encontramos indignadas porque nos hemos enterado de varios casos de violación contra niñas, los cuales se suman a la lista junto a “Evita”, la niña de 10 años violada y embarazada por un primo de 22 años”, afirmó la profesora Leonor Guadamuz, de la Red de Mujeres contra la Violencia.
Maldad sin límites
El primer caso documentado tiene como protagonista a un individuo de 66 años, conocido como “Albañil”, que en julio violó a una niña de cinco años en un populoso barrio de Bluefields. El execrable delito del vejete se descubrió cuando el depravado era procesado por violar a una hermanita --de ocho años-- de la pequeña.
También se descubrió esta semana otra violación en Bluefields, cuya víctima es una niña de 13 años que también está embarazada. La denuncia de este caso ya está en manos de la Policía de la RAAS.
En tanto, en la periferia norte de Bluefields se descubrió maltrato y violencia contra una niña que padece de disfunciones mentales. La Red de Mujeres investiga los detalles de este caso.
Mientras que en Rama Cay se reporta abusos deshonestos en contra de una adolescente, sin embargo, sus familiares no han accedido a interponer la respectiva denuncia.
Paraíso de depravados
La Red de Mujeres anunció el envío de una comisión investigadora a la paradisíaca Corn Island, donde en los últimos días se reportan cinco violaciones, y se señala que todos los victimarios están impunes.
Uno de los casos más sonados es el de una turista estadounidense que fue violada en Little Corn Island, y el violador fue capturado, pero huyó auxiliado por un primo que era policía voluntario. También se reporta otro caso de una ciudadana a la que su antiguo compañero de hogar la violó y le cercenó sus órganos sexuales, después que le introdujo un foco.
“Jack El Destripador” en el trópico
La profesora Leonor Guadamuz denunció que en lo que va del año, cinco mujeres han sido asesinadas en Corn Island, y lo más preocupante es que ninguno de los verdugos está en la cárcel.
“El caso más triste es el de la maestra Xiomara Beteta, quien fue acribillada a tiros por su antiguo cónyuge, Jaime García, en una céntrica calle de la Isla del Maíz”, indicó Guadamuz.
“Mientras la profesora Beteta agonizaba, Jaime García disfrutaba de un régimen de presentación periódica. Después de un mes falleció la maestra, y hoy su verdugo se pasea por las calles de Corn Island”, denunció Guadamuz.
La Policía y el Ministerio Público de la RAAS dijeron que nada podían hacer, porque inicialmente el caso fue tipificado como lesiones graves, y ahora se convirtió en homicidio, pero no podían actuar en contra del homicida García, porque la familia de la víctima (Xiomara Beteta) no había presentado el acta de defunción.
Alerta
La directora del organismo de Atención a las Mujeres y miembro de la Red Contra la Violencia, doctora Marielys Rodríguez, declaró que este fenómeno de violaciones no es nuevo. “Lo que pasa es que a partir de la tragedia de ‘Evita’ están comenzando a aparecer las denuncias de otros casos de violación, abusos deshonestos y crímenes, cuyas víctimas son mujeres indefensas”, comentó.
“Hago un llamado a toda la ciudadanía para que denuncien a los familiares de las víctimas de violación que se arreglan extrajudicialmente con los victimarios, porque de esta manera se convierten en cómplices de los abusadores”, sugirió la doctora Rodríguez.
La activista de los derechos de la mujer también exhortó a denunciar a aquellos padres que venden a sus hijas o las obligan a prostituirse. “Cualquier forma de violencia en contra de las mujeres, especialmente de las niñas, tiene que ser denunciada”, reiteró.
Intocables
Otra preocupación de la Red de Mujeres contra la Violencia es la pasividad e indiferencia de las autoridades ante denuncias de casos de maltrato y abusos en contra de menores, cuando los denunciados son personalidades prominentes, pudientes e influyentes.
Un caso particular que investigará la Red de Mujeres Contra la Violencia es el de una adolescente que denunció al médico forense y dirigente del PLC en la RAAS.
La víctima dijo que el galeno liberal abusó de ella, la embarazó, y después la estaba obligando a que abortara la criatura en gestación.
La Comisaría de la Mujer, el Ministerio Público y Ministerio de la Familia no le han dado trámite a este caso, porque supuestamente la denunciante y el denunciado se arreglaron de manera extrajudicial. Para colmo de males, en emisoras de radio afines al PLC, en Bluefields, propagandistas de ese partido han defendido al médico y han insultado a la víctima.