Nacional

Ex seminarista se desmaya en Juzgado

* Juez conmovido le aprueba arresto domiciliar * Dice que reclusos quisieron violarlo en La Modelo

Lizbeth García

El “patatús” que el ex aspirante a seminarista Denis Francisco Martínez Navas, de 19 años, tuvo ayer en el Juzgado Séptimo Penal de Audiencias a consecuencia de las amenazas de violación que recibió por parte de sus compañeros en el Penal de Tipitapa, sirvió para que el juez Abelardo Alvir le revocara la prisión para sustituírsela por arresto domiciliar.
Martínez convulsionó en el “lobby” del juzgado, cuando el juez decretó un receso para resolver si remitía o no a juicio al acusado por la supuesta autoría de abusos deshonestos y corrupción de menores en perjuicio de cinco niños del Hogar “Zacarías Guerra”.
A petición del juez, paramédicos de la Cruz Roja llegaron al juzgado para atender al acusado, y dictaminaron que éste se desmayó porque tuvo un ligero aumento en la frecuencia cardiaca y la presión arterial, pero fue estabilizado en el lugar, confirmó Mario Carvajal.
Martha Ruiz reveló que desde que era niño, su sobrino padece de ataques nerviosos, e incluso sangra de la nariz, pero ayer pensaron que iba a morir porque convulsionaba como si tuviera un ataque de epilepsia, y le faltaba la respiración.
Cuando el acusado se recuperó del “patatús”, se reanudó la audiencia y el juez decidió concederle al imputado el arresto domiciliar con custodia de dos personas, quienes deberán acompañarlo todos los días a firmar ficha de control de procesado en el Juzgado Séptimo Penal de Juicio, hasta que llegue el día del juicio oral, programado para el 25 de octubre. Martínez también tiene prohibido salir de Nicaragua y comunicarse con las víctimas.
El juez fundamentó su decisión en su criterio racional y en los dictámenes médico-legales que señalan que los forenses no encontraron evidencias de daño corporal en los niños presuntamente abusados, dado que no presentan signos de violencia ni en la región anal ni en los genitales.
La fiscal Verónica Reyes esperaba que el juez decretara la prisión para Martínez, porque se le considera peligroso socialmente, pero señaló que en este caso el juez valoró el derecho a la integridad física y sexual que tiene todo procesado, el que estaba siendo vulnerado por la amenaza de violación que supuestamente recibió por parte de sus compañeros de celda, aunque su abogado defensor, Ury Rojas, no acreditó con documento alguno la existencia de tal amenaza.
“Se puede hacer una averiguación del caso (para ver si es verdad), pero ya ha habido casos en el Sistema Penitenciario donde reos de este tipo de delitos son ‘sancionados’ de esa forma por los otros presos”, apuntó la Fiscal.
Reyes considera que la defensa del acusado debió solicitar al juez una valoración para Martínez, dado que el patrón de conducta que presenta revela que podría haber sido víctima de abuso sexual en su niñez, por lo que no era recomendable que siguiera siendo torturado por sus compañeros de celda, quienes amenazaban con violarlo.
Dado que la semana pasada el acusado denunció supuestos abusos que según él fueron acallados en el centro, la Fiscalía apuntó que las investigaciones del caso aún no están cerradas en el Hogar “Zacarías Guerra” y si surgen nuevos elementos, ampliarían la acusación.