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Carnicería fue precedida por fallidas violaciones

*** A la acusación de asesinato, asalto y robo, se le suma el intento de ataque sexual. Les espera la muerte o cadena perpetua *** Testigo dice que primero quisieron ultrajar a las muchachas, y como no pudieron, les dispararon a todos a la cabeza

Alexander Alfaro, uno de los hispanos inculpados por el asesinato de tres estudiantes afroamericanos a principios de agosto, será extraditado a Nueva Jersey la próxima semana, informó ayer la fiscal del condado de Essex, Nueva Jersey, Paula T. Dow.
En un comunicado de prensa emitido ayer por la Fiscalía de ese estado, Dow señaló que Alfaro, de 16 años, fue detenido en Virginia el pasado 19 de agosto y que no se opuso a su extradición a Nueva Jersey, donde se prevé que las penas por asesinatos son más severas que en el Estado de Washington, donde fue capturado cuando trataba de huir a Texas y luego a México.
Medios de Estados Unidos hablan que los acusados de asesinato, de ser encontrados culpables, podrían enfrentar la pena de muerte o cadena perpetua.
“Alfaro será transportado de vuelta a Nueva Jersey a principios de la próxima semana”, informó la fiscal en su comunicado. El adolescente compareció ayer ante un tribunal de Virginia y aceptó su extradición, de acuerdo con Paul Ebert, defensor público del condado Prince William.
Godínez no firma extradición
El adolescente fue detenido el sábado en la localidad de Woodbridge, poco después de que las autoridades detuvieran a su hermanastro nicaragüense, Rodolfo Antonio Godínez Gómez, de 24 años, en el Estado vecino de Maryland.
Godínez no ha firmado su extradición y tiene una audiencia judicial pautada para el 20 de septiembre.
Ambos son hijos de Gloria Gómez, una mujer que emigró de Nicaragua a Estados Unidos en 1992. Vecinos de la familia denunciaron ante medios locales que los jóvenes pertenecían a una fracción de la temida Mara Salvatrucha y que eran conocidos en el mundo callejero como Shaka y Shotgun.
Ambos detenidos son señalados de ser los autores del asesinato tipo ajusticiamiento de tres jóvenes universitarios afroamericanos y de las heridas a una cuarta persona, durante una agresión en el patio de un colegio de Newark, el pasado 4 de agosto.
Mataron a dos varones y a una mujer
A los muertos, de entre 18 y 20 años de edad, los arrodillaron contra un muro de un colegio y les dispararon uno a uno a la cabeza. Dos de los muertos eran varones y una tercera víctima era una muchacha. Una cuarta sobrevivió al balazo y es la principal fuente y testigo de las autoridades policiales.
Alfaro formaba parte de ese grupo de seis latinos que habría intentado también abusar sexualmente de dos de las víctimas, informó el diario “New York Post”.
Además de los hermanastros Godínez-Alfaro, los otros sospechosos son el hondureño Melvin Jovel, de 18 años, el peruano indocumentado José Carranza, de 28, y dos menores de 15 años o menos, de quienes no se ha revelado su identidad por esa circunstancia.
Respecto a esos nuevos datos de agresión sexual a Natasha Aeriel, de 19 años, y que sobrevivió a la agresión, y a Iofemi Hightower, de 20, que murió, las autoridades no lo han negado ni confirmado por el momento.
Machetazo a la cara
En ese brutal ataque murieron también Terrance Aeriel, de 18 años de edad, y Dashon Harvey, de 20. Un familiar de la joven Hightower declaró al diario neoyorquino que los asaltantes usaron un machete en su ataque a los jóvenes y que su sobrina recibió un extenso corte en la cara.
John McClain relató que el encargado de preparar el cadáver de la joven antes de ser enterrado, le comentó que había tenido que trabajar durante tres días para recomponer su rostro, dice el diario.
El asesinato de los tres jóvenes ha suscitado un amplio debate y manifestaciones de inconformidad en el estado de Nueva Jersey, acerca del control de inmigrantes indocumentados.
Anne Milgram, fiscal general de ese estado, ha instruido a los departamentos locales de Policía y a otras agencias relacionadas con la seguridad, para que indaguen sobre el estatus migratorio de sujetos sospechosos de haber cometido un delito e informen de ello a las autoridades federales.