Nacional

MiFamilia vs. Red

*** Una resolución ministerial ordenando que la niña pase a su resguardo, es descalificada y desafiada *** Titular de MiFamilia llama encubridoras a la madre de “Rosita” y a la Red, y dice que retener a la menor es un ilícito *** Le responden que es hasta ahora que madre e hija están teniendo conciencia de la manipulación que el padrastro violador les hacía

Luis Alemán

La Red de Mujeres Contra la Violencia no entregará a “Rosita”, porque según ellas, tiene mayor seguridad en el albergue Acción Ya, que en un centro de protección especial avalado por el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez.
Klemen Altamirano, miembro de la Comisión Coordinadora de la Red de Mujeres Contra la Violencia, aseguró que plantearán a la ministra Rosa Adilia Vizcaya Briones que revierta esa resolución, porque según la organización femenina “no tiene razón de ser jurídicamente”.
Mientras tanto, la Ministra de la Familia recordó que si la Red de Mujeres impide el traslado de “Rosita”, estaría obstruyendo el trabajo de una autoridad. “Cualquier Institución que obstaculice el trabajo de una autoridad comete un ilícito penal”, dijo Vizcaya Briones.
Resolución ministerial
La ministra de la Familia, a través de la resolución ministerial No. 12-2007, ordenó al director general de Protección Especial del Ministerio de la Familia que cumpla con el “traslado de la menor conocida como ‘Rosita’ a un Centro de Protección Especial avalado por el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez”. La ministra fundamenta su resolución en los artículos 80 y 81 del Código de la Niñez y la Adolescencia.
“Que la menor se desarrolle en un ambiente normal y sacarla de donde presumimos pudiera estar siendo manipulada”, es el argumento que según la ministra Vizcaya, la motiva para firmar la resolución ministerial que rechaza cumplir la Red de Mujeres Contra la Violencia.
“No es de aceptar la resolución, es una resolución que no tiene asidero legal”, dijo Altamirano. Según ella, trasladar a la menor del lugar donde está “es correr muchos riesgos que pueden ser sancionados por Convenios Internacionales y por el mismo Código de la Niñez y la Adolescencia”.
Según Altamirano, la misma fiscal especializada en temas de violencia de género, recomendó “que no sería indicado moverla, pues se le desconfigura el entorno y puede significar un retroceso en el avance que ha tenido”.
La ministra Vizcaya reaccionó asegurando que “hay una ilícito de obstrucción del trabajo de una autoridad”, y confirmó que “queremos hacer las cosas de la mejor manera posible, que no haya más secuela traumática, queremos brindarle protección a la menor”.
“No puede estar en un centro al margen de este Ministerio, nosotros responsabilizamos de cualquier situación que se pudiera presentar por estar en un centro que no es avalado por este Ministerio”, señaló Vizcaya Briones.
Encubrieron delito, dice ministra
La ministra de la Familia, Adolescencia y Niñez, reafirmó su presunción de que tanto la madre de la niña abusada como la Red de Mujeres Contra la Violencia tenían conocimiento del abuso a que el padrastro había sometido a la niña. “Una menor que tiene un hijo de 19 meses, ahí hay un delito, y es un delito que la madre lo sabe y que el organismo que ha asumido como el protector de los derechos de esta menor, también lo sabían”.
“Me remito a los hechos: se conocía el delito, se conocía que la niña tiene un bebé de 19 meses, por tanto es evidente el delito; ellas lo callaron, lo calló la madre, callaron una situación de esta niña”, dijo la ministra.
Mayra Sirias, también de la Coordinación de la Red de Mujeres Contra la Violencia, rechazó las acusaciones de la ministra Vizcaya Briones. “No estamos protegiendo a ningún criminal, hemos tenido la valentía de denunciar los casos de personas de mucho poder, ¿y por qué no vamos a denunciar este caso? No tenemos actitud de proteger criminales”, señaló.
Altamirano justificó lo tardío en la denuncia de los abusos contra “Rosita”, en el trauma que sufrieron la madre y la hija. “Hay una negación muy fuerte de lo que está sucediendo, la madre está afectada y no tienen conciencia de la situación que están viviendo”.
Para Altamirano, es hasta ahora que la niña empieza a identificar que toda la situación que estaba viviendo era de abuso, que todas las manipulaciones y chantajes del agresor apuntaban a que ella estaba dispuesta a poder acceder a lo que él requería en contra de su voluntad”.