Nacional

Belinda sepultada en medio de inmenso dolor


Ernesto García

“No te voy a olvidar nunca. En cada instante de mi vida te voy a tener presente”, dijo casi en susurro Margarita Barillas a su pequeña hija Belinda Margarita, antes de que fuera depositada en una bóveda del Cementerio General de Managua.
Testigos de este monólogo entre la atribulada madre y el cuerpo sin vida de su criaturita fueron decenas de personas que le acompañaron, y el astro rey, que iluminó con fulgurantes rayos la conmovedora escena.
Por primera vez desde que inició el drama de los hermanitos Belinda Margarita y William Praslin Barillas, envenenados por su padre William Praslin Loásiga, quien murió de igual forma la madrugada del pasado domingo, se miró a la joven madre casi derrumbarse por el dolor que le produjo ver a su hija por última vez.
Durante casi cinco minutos que parecieron eternos Margarita Barillas conversó por última vez con su hija, mientras le acariciaba brazos y manos en los que se observaban las huellas del tratamiento al que fue sometida en un intento desesperado por salvarle la vida.
La niña Belinda Margarita bajó a tierra vestida con impecable vestido blanco, mientras en sus manos llevaba una estampita de la Virgen de Cuapa y un clavel que su adolorida madre depositó como ofrenda.
La bebé de dos años, antes de ser recibida por la madre tierra, fue despedida por su abuela materna, Teresa Orozco, quien le hizo la señal de la cruz sobre su frente.

Sigue luchando por la vida
Mientras tanto, el niño William Praslin Barillas, hasta la tarde de ayer, seguía librando una titánica lucha por sobrevivir, pero las autoridades médicas mantenían pronósticos reservados sobre su futuro. La mañana de ayer los familiares del niño recibieron la buena noticia de que el sangrado interno había cesado. Por la tarde, una de las principales preocupaciones de los galenos que monitorean la salud del niño de cuatro años era que comenzó a presentar problemas respiratorios, al igual que sucedió con su hermanita hace dos días.